jueves, 5 de mayo de 2011

La izquierda occidentalista y el imperialismo

"Libia significa el regreso del imperialismo humanitario como en Kosovo, una coartada para la colonización del país, escenario siniestro que encuentra nuevamente sus complicidades en una parte no desdeñable de la izquierda europea. Esta izquierda, a diferencia de la izquierda en América Latina, «ha perdido todo sentido de lo que significa hacer política» y de ofrecer alternativas concretas porque «sólo es capaz de tomar posiciones morales, en particular la denuncia de dictadores y las violaciones de derechos humanos en tono grandilocuente» (1). El sustrato ideológico de la izquierda occidentalista es el eurocentrismo, que considera a occidente en una posición moral e intelectual mucho más elevada sobre los otros pueblos y culturas, y por ello puede permitirse dar lecciones a los demás, incluyendo a la izquierda de otras latitudes. Diana Johnstone nos recuerda que «los medias habían tenido menos de diez años para transformar a Milosevic en un monstruo, mientras que con Gadafi han tenido muchos años. Y Gadafi es más exótico, habla menos el inglés y se presenta ante el público con trajes que podrían haber sido diseñados por John Galliano (…). Este aspecto exótico reaviva las burlas y el desprecio contra las culturas ancestrales sobre las que Occidente ha ganado su puesto victorioso, con el que África fue colonizada, y con el que el Palacio de Verano de Pekín fue arrasado por los soldados occidentales que combatían para convertir al mundo en un lugar seguro para la adición al opio» (2). Esta izquierda eurocentrista y occidentalista hunde sus raíces en la ignominiosa postura que la socialdemocracia europea tuvo respecto a las colonias y los países oprimidos durante el siglo XX, a los que se les negaba el derecho de independencia con el argumento de que 'no estaban maduros' y de que se trataba de países y culturas atrasadas y por ello no debían apartarse de las 'civilizadas' metrópolis. Fue con este complejo de superioridad con el que la izquierda eurocentrista miró a la Revolución rusa y la URSS ayer, y como mira hoy a los procesos que se desarrollan en América Latina..."

Albert Escusa: artículo completo