jueves, 28 de julio de 2011

La guerra secreta de Obamax Manlio Dinucci
El régimen estadounidense ha encargado a la CIA la construcción de una base en Medio Oriente, para poder emprender «acciones secretas sin apoyo del gobierno receptor»
En momentos en que los ataques aéreos contra Libia se elevan a más de 11.500 y el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, pide a los aliados que aumenten sus gastos militares y que se impliquen más en la guerra, la guerra se extiende por la región del Medio Oriente y el norte de África bajo formas menos visibles, aunque no menos peligrosas, y nuevos frentes siguen apareciendo sin cesar.
La CIA, según un funcionario de esa agencia estadounidense citado por el New York Times, está construyendo una base secreta en el Medio Oriente para lanzar ataques con aviones sin piloto en territorio yemenita. Se trata de aparatos Predator/Reaper –que ya están siendo utilizados en Afganistán, Pakistán y Libia– equipados con 14 misiles Hellfire y teledirigidos desde una base situada en Nevada (Estados Unidos), a más de 10.000 kilómetros del teatro de operaciones.
Desde que entró en funciones, «el presidente Obama ha aumentado drásticamente la campaña de bombardeos de la CIA en Pakistán utilizando aviones sin piloto», los mismos que espera utilizar para «extender la guerra a Yemen». La administración los considera «como el arma preferida para perseguir y matar militantes en países donde no es posible una fuerte presencia militar americana».
El Comando de Operaciones Especiales de Estados Unidos (United States Special Operations Command, UsSoCom) está operando actualmente en Yemen, en cooperación con la CIA y autorizado por el poder ejecutivo de Sanaa. Sin embargo, debido a la «fragilidad de ese gobierno autoritario», la administración Obama está preocupada por el posible el surgimiento de un futuro gobierno que no tenga la capacidad, o la disposición, para respaldar las operaciones estadounidenses.
Así que ha encargado a la CIA la construcción de la base secreta en una localidad no identificada del Medio Oriente, para poder emprender «acciones secretas sin apoyo del gobierno receptor».
Lo anterior confirma que la administración Obama está intensificando la guerra secreta en todas sus variantes. Como declara oficialmente el UsSoCom, la guerra secreta incluye: acción directa para destruir objetivos y eliminar o capturar enemigos; guerra no convencional realizada por fuerzas externas entrenadas y organizadas por el UsSoCom; contrainsurrección para ayudar a los gobiernos aliados a reprimir una rebelión; operación sicológica para influir en la opinión pública extranjera en aras de respaldar las acciones militares estadounidenses. Esas operaciones se realizan recurriendo al uso de tecnologías cada vez más avanzadas.