domingo, 4 de septiembre de 2011

La doble vara de medir de Irán: los poderes regionales mueven ficha

Ya ha dicho el ministro de exteriores ruso Serguei Lavrov que, si bien ellos no están de acuerdo con la interpretación que la OTAN ha hecho de la resolución de las NN.UU. 1973, y que consideran que se extralimitó en su aplicación, pasando por encima de la propia "nueva doctrina militar" de la OTAN, tampoco son amigos de Gadhafi, ni han tenido un especial vínculo con la Gran Jamahiriya, así que han pasado a apoyar oficialmente al Gobierno del CNT (izándose su bandera en la embajada libia de Moscú).

Tampoco China ha tenido reparos en pasar a apoyar al CNT, muy preocupada, como está, por su contratos con Libia y con la suerte laboral de sus ciudadanos en ese país; se ha ofrecido, además, a participar en el negocio de la "reconstrucción" del país.

Sin embargo, llama poderosamente la atención cómo países como Rusia o Irán han actuado en el conflicto libio, y como lo están haciéndo en el sirio. La diplomacia iraní, particularmente, ha practicado un calculado confusionismo con respecto a Libia, jugando ambiguamente en función de la disparidad de intereses que tienen en el mundo árabe y musulmán. Si bien, en un primer momento, su diplomacia manifestó su rechazo a la presunta "represión" del Gobierno libio contra las manifestaciones en Benghazi, en un segundo momento, su líder religioso supremo, Alí Jamenei, (un guía espiritual del país que asesora la dirección política pero no interfiere en ella; al contrario de Gadhafi, "guía de la revolución Al Fateh", que vendría a ser un presidente "vitalicio" del país -de la misma forma que lo fue Josip Broz Tito, en su momento, en Yugoslavia), se opuso a la intervención militar de las potencias occidentales en suelo libio, y en cualquier parte del mundo musulmán. En igual sentido, se manifestó al comienzo del conflicto libio el presidente iraní, Mahmoud Ahmadineyad.

Recientemente, Ahmadineyad ha vuelto a manifestar su oposición a la intervención de las potencias extranjeras en el conflicto libio. Sin embargo, los servicios diplomáticos de Irán ya han puesto las cosas en su sitio e iniciado contactor formales con el CNT, en términos muy francos.

En lo que Rusia e Irán estan de acuerdo es en descartar cualquier posibilidad de que la ONU llegue a la misma escalada de injerencias e imposicioness en el caso sirio de la que ha llegado en el caso libio. De momento, Siria, sigue firmemente incorporada al "Frente de rechazo" contra Estados Unidos y las intrusiones occidentales en el mundo árabe.

Benito G. Pedraza (Ateneo Republicano de Villaverde)


"Desarrollo de relaciones bilaterales CNT-Irán", por Yahia Gouasmi (PAS):

Durante una conversación telefónica con el jefe del Consejo Nacional de Transición de Libia, Moustapha Abdeljalil, el canciller iraní, Ali Akbar Salehi hizo hincapié en la necesidad de fortalecer los lazos entre Teherán y Trípoli. Felicitó al cabeza de la CNT por la "victoria de la revolución del pueblo musulmán de Libia", haciendo hincapié en "la necesidad de consolidar y desarrollar las relaciones entre los dos países."

Por su parte, Mustafa Abdeljalil deseaba expresar sus saludos al guía de la Revolución Islámica de Irán, al presidente de la República de Irán y a los iraníes. Expresó su gratitud por la ayuda humanitaria proporcionada por Irán a la gente de Libia durante los tiempos difíciles que ha atravesado. El Sr. Abdeljalil también declaró su apoyo al desarrollo de las relaciones entre los dos países, exigiendo el regreso del embajador iraní a Libia. Se espera que las acciones de la embajada iraní en Trípoli sean reactivadas, y espera que el ministro iraní Ali Akbar Salehi, pronto vaya a Libia como parte de una visita oficial.