viernes, 24 de febrero de 2012

Argentina llama a democratizar Naciones Unidas


El ministro de asuntos exteriores argentino, Héctor Timerman, instó este lunes en la reunión de ministros de Exteriores del G-20, que se realiza en México, a “promover las reformas necesarias” para terminar con la rigidez de la arquitectura multilateral de las Naciones Unidas (ONU), que mantiene “una estructura diseñada para una realidad que ya no existe, el mundo de la posguerra y la Guerra Fría”.
En este sentido, Timerman instó a sus pares a “promover las reformas necesarias para que la Asamblea General sea el órgano rector en las decisiones de las Naciones Unidas”.
Durante la cumbre de ministros de Relaciones Exteriores del G-20, el jefe de la diplomacia argentina señaló que el Consejo de Seguridad representa una “anomalía por el hecho de que un país pueda desoír 11 resoluciones de la Asamblea General sin mayores consecuencias”, al referirse a Reino Unido, miembro del Consejo, por los llamados de la ONU a que se siente a dialogar con Argentina sobre la soberanía de Islas Malvinas.
“Es necesario democratizar las instituciones y sus sistemas decisorios; en particular el doble estándar existente en el sistema de las Naciones Unidas, entre una Asamblea General en la cual cada país, grande o pequeño, tiene el mismo peso relativo pero sus votaciones no son vinculantes, y el Consejo de Seguridad, donde hay un grupo muy reducido de países que decide sobre los temas más delicados y en el cual cinco países tienen un veto que se impone sobre los deseos del resto del mundo”, sostuvo Timerman.
“El déficit democrático excede a la relación entre Estados y al debate sobre el Consejo de Seguridad; otros organismos como el FMI (Fondo Monetario Internacional) y el Banco Mundial también deberían ser reformados”, enfatizó.
En este sentido, ejemplificó que “mientras las recomendaciones que escuchamos de estos organismos siguen siendo las mismas, de responder a la crisis con más austeridad y a los problemas de desempleo con más flexibilidad laboral, los trabajadores y los ciudadanos en el mundo no perciben, mayoritariamente, estas soluciones como adecuadas”.
“Es necesario ampliar la participación de diversos actores sociales en la discusión de los problemas de la agenda global”, afirmó.
“No se puede resolver el problema de la pobreza con recetas prescriptivas de países con una realidad muy distinta pero, fundamentalmente, sin la participación de los afectados directos tanto en el diagnóstico como en el diseño de soluciones a sus propios problemas”, sostuvo el canciller argentino.
Los ministros de Relaciones Exteriores del G-20 y países invitados intercambiaron opiniones sobre el estado de situación de la gobernanza mundial incluyendo los principales desafíos de la agenda global y posibles mecanismos con vistas a fortalecer el funcionamiento y la efectividad del sistema multilateral, reseñó la agencia Télam.