jueves, 16 de febrero de 2012

La ONU utiliza informes sobre Siria sin aclarar las fuentes


La jefa de Derechos Humanos de la ONU, Navi Pillay, volvió hoy a achacar al gobierno de Siria toda la responsabilidad por la crisis, aunque sin citar una sola fuente de la información que sustentan sus acusaciones.
La funcionaria habló en una cuestionada sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas convocada por el presidente de ese órgano, el catarí Nassir Abdulaziz Al-Nasser, para analizar un informe sobre la situación de los derechos humanos en Siria.
En un declarado intento de actualizar sobre esa materia, la Alta Comisionada de la ONU no pudo identificar el origen de los datos con los que culpó a las autoridades por la violencia, las muertes, los ataques y toda la tragedia que atraviesa el país árabe.
Las referencias más cercanas a sus fuentes fueron descritas como reportes creíbles, informes sobre ataques armados, de acuerdo con recuentos creíbles, independientes o comprobados, evidencia recolectada o información confiable.
También utilizó el recurso de declaraciones de desertores del ejército y las fuerzas de seguridad "que recibieron órdenes para disparar contra manifestantes desarmados sin aviso previo".
Esas formulaciones fueron utilizadas en 13 ocasiones durante el discurso de unos 25 párrafos expuesto ante el plenario de la Asamblea General.
No obstante, en una oportunidad Pillay admitió que "resulta casi imposible para mi oficina actualizar la cantidad de muertes ocurridas en los dos últimos meses".
Sin embargo, al iniciar su intervención dijo que "aunque no ha sido posible conseguir cifras exactas, debido a la falta de acceso al país, reportes creíbles indican que las fuerzas de seguridad sirias mataron el año pasado a más de cinco mil 400 personas".
Y tampoco señaló fuente alguna cuando elevó a decenas de miles los detenidos, "18 mil de ellos todavía en detención arbitraria", a miles los desaparecidos, a 25 mil los refugiados en países vecinos y a 70 mil desplazados en el interior de Siria.
Como una paradoja, la única raíz concreta de información mencionada fue el propio gobierno sirio al indicar de manera escueta que dos mil militares y personal de seguridad han muerto durante la crisis.
Poco después de la comparecencia de Pillay ante la Asamblea General, el embajador sirio, Bashar Jaafari, acusó a la funcionaria de atacar a Siria sobre la base de reportes de fuentes imprecisas y no de expertos legales o de funcionarios oficiales.
Consideró que la Alta Comisionada mantiene una posición negativa hacia el gobierno de Damasco y denunció la guerra mediática, política y diplomática desatada contra el país árabe.
Pillay habló de las trágicas condiciones que atraviesan los sirios, pero no dijo cuáles son las razones ni mencionó las sanciones unilaterales adoptadas contra Siria, apuntó el representante de Damasco ante la ONU.
El diplomático reclamó la ayuda de la comunidad internacional para combatir a los grupos terroristas y avanzar en los esfuerzos por satisfacer las legítimas demandas de su pueblo.
El diálogo amplio en Siria es el único camino para avanzar hacia las reformas y resolver las demandas de la población, sentenció el embajador ante el plenario de la Asamblea General.