jueves, 23 de febrero de 2012

Militares británico y qataríes colaboran con fuerzas irregualres en Homs


Informa Al Manar

Un informe de inteligencia ha revelado que militares británicos y de Qatar están liderando a las bandas armadas terroristas en la ciudad siria de Homs en su sangrienta batalla contra los civiles y las fuerzas del ejército sirio.

Según el sitio web israelí, DEBKAfile, que es conocida por sus vínculos con fuentes de inteligencia, “las tropas británicas y de Qatar están dirigiendo las entregas municiones y tácticas rebeldes en la sangrienta batalla de Homs”.

El informe dijo que la agencia de espionaje británica en el extranjero, el MI6, ha establecido cuatro centros de operaciones en la ciudad con tropas sobre el terreno que allanarían el camino para una incursión militar turca en Siria.

El sitio DEBKAfile añade que la presencia de las tropas británicas y de Qatar en Homs encabezó la agenda de las conversaciones del martes entre los responsables del gobierno del presidente Assad y el jefe del Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia, Mijail Fradkov.

Qatar no ha ocultado su apoyo a la oposición siria mediante dinero en efectivo, armas y apoyo político.
Sin embargo, el nuevo aventurerismo británico en Siria tiene lugar en un momento en el que un informe parlamentario ha advertido de que el gobierno británico se enfrentará a enormes problemas financieros si intenta poner en marcha una campaña militar en la misma escala que la operación que realizó en Libia.

En 2011 Gran Bretaña y Francia se convirtieron en parte de las operaciones de la OTAN destinadas a derrocar al régimen de Muammar el Gadafi en Libia.

Según informes oficiales, Gran Bretaña gastó unos 254 milones de euros en la campaña militar en Libia. Sin embargo, una información publicada en The Guardian a finales del año pasado, sostiene que la campaña de Libia costará a los contribuyentes británicos 1.750 millones de libras. Esta cifra supera la suma originalmente planeada en casi siete veces.

Dada la situación, los parlamentarios británicos han advertido al gobierno de David Cameron, que se enfrentará a “decisiones difíciles” si intenta participar en otra campaña. Casi 2.000 millones de libras gastados en los seis meses de la campaña en Libia podrían ser más de lo que los militares pueden manejar.