jueves, 15 de marzo de 2012

El plan imperial contra los pueblos árabes


Tras la lucha por la independencia liberada por los pueblos árabes en los primeros años del siglo pasado, donde surge un auténtico nacionalismo árabe y un Panarabismo incipiente, se impone un nuevo mecanismo de control sobre esos pueblos a través del neocolonialismo (sistema económico capitalista de dependencia aplicado a los países árabes).


Lo que vemos hoy en la mal llamada primavera árabe es una rebelión de las masas contra ese modelo económico, pero que ha sido hasta ahora neutralizado por la potencia imperial y sus aliados. Lo que es evidente que esos rebeldes revolucionarios árabes llevan consigo el sentimiento nasserista de reivindicaciones sociales y de unión de los pueblos árabes, esto atenta contra los intereses imperiales.

Como parte de la política de división de los Estados Unidos en el mundo, se ha develado, de los documentos del pentágono, un mapa que plantea un programa para la división del mundo árabe por tendencias religiosas, denominado el “Nuevo Gran Medio Oriente”, que junto al plan sionista, denominado “Plan Yinon”, pretenden evitar que el Panarabismo (unidad del mundo árabe), pueda concretarse. A estos planes, responden las políticas que aplican las petromonarquias árabes, mantenidas por Occidente, que auspician organizaciones fundamentalistas religiosas, del así denominado islam político, para golpear a todos los movimientos y gobiernos panarabistas, nacionalistas y socialistas del mundo Árabe, so pretexto de la Yihad (lucha) contra los “infieles” y un retorno a la Umma (supuesta unidad del mundo islámico) y a la época de los califas. En esta visión se inscriben los hermanos musulmanes y Al-Qaeda que fungen hoy como los actores principales para el desarrollo del plan imperial.

El día en que los pueblos y los líderes árabes aparten sus diferencias y antepongan lo árabe, su origen y cultura frente a las divisiones y sectas religiosas, ese día el sueño de reivindicación y unidad panarabista, podrá verse en el horizonte. Sin embargo, el paso fundamental para la unidad de los árabes se dará cuando todos entiendan que no hay una vía distinta a la del socialismo, para mellar a las clases dominantes que dividen y destruyen la causa árabe y se enfrente definitivamente al gran capital transnacional, es decir, al imperialismo.