jueves, 8 de marzo de 2012

Guerrilleros de día, terroristas de noche

Occidente (EE.UU. y la Unión Europea) utiliza a su conveniencia la "lucha contra el terrorismo". Magnífico "chivo expiatorio" que vale para recortar libertades, declarar guerras y dar golpes de Estado.



Hace unos días informábamos de la cobertura mediática que los periodistas occidentales ofrecían a los terroristas en Homs, en ellos el periodista británico Paul Conroy (considera por Red Voltaire un espía del MI6), que en la foto de arriba aparece con un chaleco azul. El periodista acompañó a los terrorista en su huida de Homs, después de que el ejercito recuperara el barrio donde se encontraban, Baba Amro, y que habían declarado "emirato islámico". 

En la foto, Paul Conroy aparece con dos prominentes terroristas islamistas, uno de ellos es Abdelhakim Belhadj, con chaleco de camuflaje, y el otro, Mahdi al-Harati, con chaleco negro y fusil al cuello.

Abdelhakim Belhaj es miembro del Grupo Islamista Combatiente de Libia, vinculado Al Qaeda, y que se benefició de una amnistía que el gobierno de la Jamahiriya concedió en 2008.

Belhadj se sumó a la sublevación libia del año pasado y, tras el asesinato del General Younis a manos de sus propios compañeros sublevados, se convirtió en gobernador militar de Bengazi. Después de la "operación sirena" para la conquista de Trípoli, se desplazó a esta ciudad, donde la resistencia de la Jamahiriya creyó haberlo matado.

Pero no todos toman a Belhadj por un terrorista, vinculado a la red internacional de Al Qaeda. Para el escritor Santiago Alba Rico, por ejemplo, es un miliciano de la "revolución democrática" que el año pasado se produjo en Libia, que está en contra de las ambiciones imperialistas sobre este país. Según Alba Rico, la democracia puede llegar a Libia de la mano del islamismo radical que representa Abdelhakim Belhadj. Guarda silencio el escritor español sobre todos los crímenes de guerra que este islamismo ha cometido en Libia (y en Siria), sobre las denuncias de blanqueo de dinero de sus propios correligionarios libios poco antes de su salida en avión hacia Turquía y, particularmente, sobre su intención de establecer sociedades teocráticas, como atestigua la represión que Belhadj desató en Bengasi durante el tiempo en que fue gobernador militar de la zona, y el "emirato islámico" que llegaron a imponer en el barrio de Baba Amro de Homs, y que el ejército sirio, finalmente, desmanteló.

Por lo que se refiere a Mahdi al-Harati, con anterioridad a su participación en la guerra de Libia había integrado la "flotilla de Gaza", se desplazó con Belhadj a Siria a finales del año pasado, organizando manifestaciones anti-gobernamentales en una población siria cercana a la frontera con Turquía, donde recibió a varios periodistas occidentales. 

Entre los periodistas que daban conbertura informativa y propagandística a los terroristas de Baba Amro, se encontraba Javier Espinosa, del diario El Mundo, que algunas informaciones dieron por muerte en su abandono del lugar a través de los túneles que empleaban los terroristas para comunicarse con Líbano, pero que su medio de información ha desmentido, asegurando que se encuentra con vida en Líbano. Este periodista entró junto con otros, de forma clandestina, en Siria a través de Líbano.


Informa: "No a la Guerra Imperialista" a partir de varias fuentes