viernes, 30 de marzo de 2012

La insoportable convivencia de los "comunistas"


El Ateneo Republicano de Villaverde fue fundado en 2008, en el marco de la agrupación del PCE de Villaverde Bajo. Surgía el Ateneo Republicano de Villaverde del bloqueo al que habían llegado las relaciones políticas en Unidad Cívica Republicana y, por otro lado, del impulso, en respuesta, de un interesante movimiento ateneísta republicano a nivel estatal.

A su vez, la tensión en las relaciones entre el PCE e IU, motivadas por la existencia –todavía- de comunistas honestos dentro del PCE, llevó al aislamiento político de las agrupaciones contestatarias dentro del PCE y, por último, al abandono del PCE de una serie de camaradas en protesta por esa situación.

En este proceso, los comunistas de Villaverde adoptamos al Ateneo Republicano de nuestro barrio como expresión política de nuestros puntos de vista.

La formación de la Plataforma “No a la Guerra Imperialista”, el año pasado, se debió a varios factores. En primer lugar, estaba el aumento de la tensión bélica en torno a Libia, que los comunistas de Villaverde notamos y manifestamos públicamente desde finales de febrero. En segundo lugar, estaba la historia del movimiento anti-belicista de IU, asociado al PCE. Este movimiento había ganado en experiencia en las guerras de Irak y de Kosovo. La cabeza visible de este movimiento era una personalidad polifacética y curiosa, Ángeles Maestro, para los amigos Nines Maestro. Cuando estalló la guerra de Libia, los comunistas recurrimos a Nines Maestro como personalidad política indiscutible del movimiento anti-belicista y anti-imperialista y, con el concurso de la compañera, se puso en marcha el movimiento que dio lugar a la Plataforma “No a la Guerra Imperialista”.

El movimiento tuvo una primera escisión, por así decir, con la formación de un bloque paralelo por parte de los “NiNis”. Durante mucho tiempo iba a estar este bloque compitiendo con nuestro movimiento y, de hecho, se habían puesto “por delante” en la celebración de las Primaveras Árabes, que homologaban, sin complejos, con las revoluciones de colores o revoluciones de tercio pelo (contra-revoluciones).

La siguiente formación política que nos abandonó fue IU-PCE, este abandonó estuvo parcialmente motivado por los enfrentamientos que algunos ya manteníamos cuando militábamos en el “área PCE”.

La siguiente formación que nos abandonó fue la llamada “Reconstrucción Comunista” (RC). RC había formado durante el verano de 2011, mientras formaba parte de la Plataforma, un colectivo anti-imperialista alternativo integrado por nacionalistas kurdos y marxistas iraníes. Para abandonar nuestra plataforma adujo que sus compromisos con la causa kurda entraban en contradicción con los nuestros con la causa siria.

A todo esto, a finales del verano se produjo la última manifestación convocada por nuestra plataforma por la guerra de Libia. La valoración general de la plataforma con respecto a la asistencia a esta manifestación fue “negativa” (en algunos casos muy negativa), frente a nuestro colectivo, que la valoraba como positiva (o como, en mi caso, como altamente positiva).


A continuación, y en el marco de una subsiguiente colaboración con la comunidad hispano-siria residente en Madrid, iniciamos una serie de movilizaciones en protesta por los preparativos de guerra (o la guerra encubierta) de las potencias imperialistas en Siria. La valoración de nuestro colectivo en esta colaboración de la Plataforma fue buena, pero para todo el mundo no fue así, insistiendo en la baja afluencia de gente.

Por última, parece ser que algunos integrantes de la Plataforma tratan por “finiquitar” la causa siria, como antes hicieron con la “libia”. Se deja a un lado la consideración de las coyunturas y se pasa, simplemente, a considerar que el apoyo a un “régimen” ya no es necesario… Se pasa olímpicamente, incluso, por encima de las relaciones establecidas y de los acuerdos de colaboración alcanzados. Y esto lo hacen personas que se consideran “amigas” del pueblo cubano, venezolano o libio… ¿Cómo creen que el pueblo “español” se sintió cuando el Gobierno del “Frente Popular” francés dio la espalda a la República española, o cómo creen que se sintió cuando los países democráticos declararon la “no injerencia” en la guerra civil española? No seguimos acríticamente consignas, buscamos solidaridades internacionalistas, y nos educamos en la mejor escuela prosoviética.

Bien, pues, según algunos, ahora toca volver a pasar página. Convirtámonos en un movimiento que sólo se pre-ocupa de los recortes económicos y que se horroriza ante los “daños” de la guerra; según ellos, así la gente afluirá, y no ocurrirá lo que otros nos tememos, que se perderá el análisis del imperialismo y el estudio de sus nuevas amenazas. Pero, de acuerdo, los NiNis tienen más dinero, están amancebados por el sindicalismo burocrático y gozan de la confianza de los medios de comunicación “alternativos”, así que, por qué nosotros no nos aprovechamos del empuje general de la izquierda y convertimos nuestro anti-imperialismo en anti-belicismo o, simplemente, en anti-capitalismo.

El encanto del espejismo reformista que el “trotskista” Iñaki Gil de San Vicente tomaba por una creencia. Vale, profesor de filosofía.