viernes, 2 de marzo de 2012

Respuesta a Santiago Alba Rico

(Sobre el comunicado de nuestra plataforma a propósito de la manipulación informativa de TVE sobre Siria y la respuesta de Santiago Alba Rico)


Agradecemos enormemente la recepción que nuestro comunicado de protesta por la emisión del reportaje “Siria, la lucha sin fin” de TVE ha tenido en el Estado español (http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article33898). Lamentablemente, este comunicado no ha servido para que la línea informativa de TVE se moviera, aunque sólo fuera un ápice, con respecto a los sucesos en Siria, sumándose a la campaña internacional que las potencias imperialistas pusieron en marcha para cambiar el sistema político del país por métodos violentos.

En la respuesta que el escritor Santiago Alba Rico  ofrece a nuestro comunicado (http://www.insurgente.org/index.php?option=com_content&view=article&id=10523:siria-los-medios-alternativos-y-las-verdades-propagandisticas&catid=243:articulos&Itemid=619) nos acusa de mentir, de defender dictaduras y de ponernos al mismo nivel del imperialismo en el empleo de los medios para alcanzar nuestros objetivos.

Con aquel comunicado nuestra plataforma buscaba dos objetivos prioritarios: contrarrestar la campaña anti-siria en los medios de comunicación estatales, y alzar la voz de la plataforma frente a aquellos que defendían la violencia y el enfrentamiento como medio para cambiar la situación social y política en Siria.

Nos da razones en su respuesta Santiago Alba Rico para no defender el actual Gobierno sirio y apoyar un cambio de sistema en el país, pero también nos da razones para no apoyar las vías violentas e imperialistas para hacerlo, citando al opositor Bassam Haddad “apoyar la desaparición del régimen sirio por todos los medios, incluida la intervención militar externa, es tremendamente insensato, especialmente si el objetivo es salvar vidas sirias o crear el marco para una vía de autodeterminación post-régimen”.

Como decíamos en el comunicado, los métodos violentos para alcanzar fines políticos están plenamente de actualidad en el territorio sirio, y la intervención militar extranjero en apoyo a esos métodos, decimos ahora, también. En el momento en que Santiago Alba Rico publicaba su respuesta ya era una realidad el apoyo militar del extranjero a la oposición, así llamada, que, por métodos violentos, trata de alcanzar sus fines políticos.  

La intervención de las potencias imperialistas en Siria es diferente a la de en Libia; allí emplearon como cobertura legal las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, aquí eso no les ha sido posible, afortunadamente, pero emplean otros medios para movilizar la opinión pública mundial y preparar el terreno para el apoyo militar a la oposición armada.

Dice Santiago Alba Rico que se han cometido excesos en la denuncia de la intervención militar extranjera en Libia. Lo que es un hecho es que fuerzas militares terrestres cataríes (http://www.librered.net/?p=12096), británicas y francesas (http://alertaroja.net/index.php/alertaroja/2011/08/26/soldados-britanicos-y-franceses-atacan-c) han apoyado a la fuerza militar local para combatir al gobierno de la Jamahiriya y que, además, esa fuerza militar local estaba compuesta por combatientes procedentes de fuera de Libia. También es notable la presencia de militares profesionales en Libia, contratados por empresas privadas; dicha presencia se detecta desde los primeros días de la rebelión armada en Libia, cumpliendo labores de asesoramiento, entrenamiento y apoyo táctico a las operaciones de la rebelión armada (http://www.publico.es/internacional/379626/mercenarios-occidentales-ayudan-a-la-otan-en-libia). Sin el activo apoyo militar desde el extranjero a la oposición armada libia, superando ampliamente el concepto de “zonas de exclusión aérea” y rompiendo el embargo de armas a Libia en beneficio de los sublevados, es imposible entender la marcha de la guerra imperialista contra Libia en 2011.

Sostiene Santiago Alba Rico que Siria es objeto de tensiones inter-imperialistas, análisis con el cual coincidimos y que también extenderíamos a la guerra en Libia. Esas tensiones hacen que, en estos momentos, Siria sea objeto de una guerra imperialista encubierta, que emplea a la oposición armada, apoyada en todos los sentidos por las potencias imperialistas, incluso por militares de otros ejércitos sobre el terreno (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=145350), para derrocar al gobierno y cambiar la relación de fuerzas en la región.

Como Santiago Alba Rico, nosotros también abogamos por una solución pacífica al enfrentamiento, y porque prevalezca el derecho del pueblo sirio a decidir sobre su propio futuro.

El llamamiento de Santiago Alba Rico a la verdad y a la justicia social como medios anti-imperialistas para el triunfo del derecho de los pueblos a su autodeterminación también lo compartimos, por esa razón seguimos denunciando la campaña de difamación contra el gobierno y el pueblo sirios (http://noalaguerraimperialista-madrid.blogspot.com/2012/02/expuesto-el-informe-de-la-onu-sobre.html), que recogen los medios de comunicación estatales, ya sean púbicos o privados, que apoya los métodos violentos contra el gobierno, y por esa razón seguimos denunciando los planes imperialistas para la región, que suponen la aplicación de una política neo-colonial en los países de Oriente Medio.

La causa anti-imperialista apuesta por la paz como medio para la resolución de los conflictos internacionales, frente al empleo de la guerra y de los métodos violentos por parte del imperialismo para imponer sus proyectos a otros países. La causa anti-imperialista incluye la denuncia de los bloqueos económicos impuestos por Estados Unidos y la Unión Europea a otros países, la instrumentalización de la oposición interior o exterior a otros gobiernos, y del descontento de la población, para generar situaciones que condicionen la intervención internacional y el enfrentamiento entre los países.

Por esa razón, la verdad es un vehículo cargado de futuro para la causa del anti-imperialismo y del socialismo, siempre y cuando no se deje en manos de aquellos que se oponen a estas causas. Si es cierto que la verdad no tiene color político, no es menos cierto que el fin último del imperialismo no es servir a que se proteja.

Por lo tanto, dejemos a los pueblos hablar, sin imposiciones ni injerencias. Dejemos que el pueblo sirio decida y demos todas las oportunidades que sean precisas a la palabra y al dialogo, frente al bloqueo y la guerra.

Es hora de unidad del campo anti-imperialista, y de denuncia del militarismo y de los intentos de injerencia del imperialismo en todas las regiones del mundo, empleando como medios la violencia y la extorsión.

Digamos no al capitalismo como medio de relación entre los pueblos y los países, apoyemos un modelo de desarrollo internacional alternativo basado en la paz, la solidaridad y el socialismo.

Sí a la Paz. No a la OTAN.

29 de febrero de 2012
Plataforma "No a la Guerra Imperialista" (http://noalaguerraimperialista.org/)