jueves, 22 de marzo de 2012

Sarkozy: terrorista de Estado

Un político que se ha promocionado con la corrupción y la represión.

Introdujo en la agenda política de su partido el sionismo y el neocristianismo.

Alcanzó notoriedad con la represión de los barrios de mayoría árabe de París (Véase: los disturbios de Francia en 2005). Como reconocen sus más íntimos, estamos ante un provocador y un manipulador, que cree que la búsqueda de un fin puede justificar cualquier medio empleado para conseguirlo, y que tiene pensado retirarse para gestionar todos los negocios que ha fraguado durante sus años de actividad política (y, especialmente, durante su etapa al frente de la República).

Como Presidente de Francia, firmó un acuerdo de colaboración militar con Gran Bretaña en 2010, que ha permitido a ambos Ejércitos la colaboración conjunta en las operaciones encubiertas de Libia y Siria, a propósito de la "primavera árabe", apuntalando los intereses de ambas potencias en África.

Preparó el derrocamiento de Gaddafi en el otoño de 2010. Y colaboró en el Golpe de Estado de Costa de Marfil en 2011. Ambas intervenciones imperialistas respaldadas por la ONU. 

Y, ahora, en su despedida de la presidencia de Francia, nos "regala" un nuevo episodio de la guerra contra el terrorismo (en la forma de auto-atentados o atentados de "bandera falsa", con la coartada del islamismo radical) (*), similar al 11-S, al 11-M y o al 7-J. 

(*) Al Qaeda, el salafismo y el wahabismo son la misma cosa, reacción feudal árabe (fascista), instrumentalizada por la CIA para luchar contra los movimientos progresistas en África y Ásia.

Benito G.ª Pedraza (Ateneo Republicano de Villaverde)