domingo, 8 de abril de 2012

Denuncian la cooperación de EE.UU. con terroristas iraníes

El Comando de Operaciones Especiales Conjuntas de Estados Unidos (JSOC, sigla en inglés) adecuó una instalación secreta en Nevada para proporcionar adiestramiento militar a un grupo terrorista de la oposición iraní.
 
El entrenamiento incluía manipulación de comunicaciones, criptografía, manejo de armas y tácticas de pequeños comandos de asalto. La organización subversiva beneficiada en 2005 durante el gobierno de George W. Bush fue los Mujahideen-e-Khalq (MEK).

Esta agrupación es considerada como una entidad terrorista de acuerdo con cláusulas del Departamento de Estado, recordaron las publicaciones The New Yorker y Democracy Now, entre otras fuentes de prensa que citaron una pesquisa del reportero investigador Seymour Hersh.

Antes cuando Estados Unidos colaboraba con entes extremistas por lo menos tenía el tacto de borrarlos de la lista de patrocinadores del terrorismo, como sucedió con Saddam Hussein en 1982 y oficiales del gobierno de Libia en 2006, comentó el medio digital Salon.com.

Para Washington tampoco eran terroristas los llamados escuadrones de la muerte salvadoreños ni las bandas de los “contras” en Nicaragua, grupos que fueron armados por la administración de Ronald Reagan en los años cercanos a 1980.

En febrero último los periodistas Richard Engel y Robert Windrem de la cadena NBC News revelaron que la organización MEK era responsable por los sofisticados asesinatos de cinco científicos nucleares iraníes, los cuales fueron abatidos con el uso de bombas y rifles de largo alcance.

El sitio de entrenamiento denunciado por Hersh fue un hangar oculto entre desiertos y montañas que pertenecía al Departamento de Energía, un buró adscrito al gobierno federal del entonces presidente Bush.

A finales de enero pasado la nave de guerra estadounidense USS Ponce fue convertida en un buque-madre especial que servirá como base flotante de comandos tácticos Navy Seals en el Golfo Pérsico, confirmaron fuentes militares.

Fue otra de las decisiones del Pentágono para incrementar las amenazas contra Irán y un paso que también puede provocar fricciones diplomáticas incluso con tradicionales aliados de Washington, a juicio de algunos analistas.

El barco anfibio Ponce coordinará su poder de fuego adicional con la base naval estadounidense instalada en Bahrein y una flota previamente desplegada en la región encabezada por al menos dos portaaviones.

El vicejefe de las Fuerzas Navales estadounidenses, Mike Kafka, declinó explicar para qué fecha exacta está programada la movilización del llamado buque-madre, cuál es su misión primaria y los objetivos castrenses en su bitácora.

Las tensiones políticas bilaterales están relacionadas con el programa nuclear de Irán, el cual Estados Unidos e Israel califican como peligroso y un intento de construir armamento con poder atómico.

Teherán ha refutado todas estas acusaciones y garantiza que sus planes son pacíficos, dirigidos a producir energía eléctrica y al tratamiento del cáncer a partir de la manipulación de isótopos.

El presidente Barack Obama firmó una ley que impone duras sanciones contra Irán y castiga con la exclusión del sistema financiero estadounidense a las empresas extranjeras que comercien con el Banco Central de esa nación.

Fuente: Diario Octubre