sábado, 21 de abril de 2012

LA COBARDÍA DEL GOBIERNO ESPAÑOL

La guerra no declarada entre los gobiernos español y argentino, por motivo de la nacionalización de REPSOL-YPF por parte de la presidenta de Argentina, va tomando tintes cada vez más extravagantes y peligrosos.

Desde la no exhibición de un programa de RTVE, que trataba de la vida de unos ciudadanos españoles en la Patagonia argentina, hasta la convocatoria de un boicot a los productos y establecimientos argentinos en España. Las pintadas y daños, todavía menores, en las fachadas de negocios y locales propiedad de sudamericanos, son la obra de personas sin capacidad de raciocinio, gilipollas de turno, que se hacen eco de las vociferaciones extremistas del gobierno marianista.
Es interesante estudiar, la gran beligerancia exhibida por el gobierno, en ésta defensa a ultranza de los “intereses españoles”, contra un país al que nos une mucho más que el idioma, pero que no utiliza el mismo tono de amenaza y hostilidad, contra un “okupa” del territorio nacional, como es el Reino Unido. Me refiero obviamente, a Gibraltar. Hace ya casi 300 años, en 1713 mediante el Tratado de Utrech, que el peñón de Gibraltar se mantiene en manos de la pérfida Albión, sin que los sucesivos gobiernos españoles, tanto monarquías como democracias, osen siquiera levantar la voz contra la rubia Inglaterra y exigir, sin ambages ni delicadezas, la devolución de la roca a España.
No son desconocidas, las continuas injerencias de las autoridades gibraltareñas, en asuntos de jurisdicción española. Sobre todo en la zona de la Línea, invadiendo con infraestructuras portuarias las aguas territoriales de España. Y no sólo eso. La provocación cuasi bélica, al impedir continuamente la acción de la Guardia Civil de costas, cuando persiguen a los narcotraficantes en aguas internacionales e incluso españolas. Todo ello, sin que los gobiernos españoles protesten con energía. A lo más que se llega, es una tímida súplica de explicaciones. Mismas que los británicos ni se molestan en ofrecer. Pero claro, Inglaterra es una amiga, un socio europeo, una monarquía emparentada con la nuestra, un imperio poderoso al que no se le asusta con lloriqueos de nenazas.
Eso sí, el gobierno español está más que presto a luchar con cabras y pastores. Como en el “heroico” rescate de Perejil, de las garras infames de los infieles musulmanes. Ahí sí que se hace gala del valor de las armas españolas. El vodevil instalado en la moncloa y la zarzuela, servirá para demostrar una vez más, la gran cobardía de nuestros gobernantes, para hacer valer el derecho de España ante adversarios poderosos y la infame convocatoria de boicot y represalias, contra países hermanos a los que históricamente, se ha explotado durante siglos.