domingo, 20 de mayo de 2012


PRIMEROS RESULTADOS DE LAS ELECCIONES DEMOCRÁTICAS AL PARLAMENTO DE SIRIA EN MITAD DEL VERGONZOSO MUTISMO DE LA VENAL PRENSA “OCCIDENTAL” (FUENTE: SANA)

       Anteayer 15 Mayo de 2012, el Comité Superior Electoral comunicó en rueda de prensa celebrada en Damasco los resultados de las elecciones del pasado día 7 al Parlamento de Siria (o Consejo del Pueblo). Esta legislatura va a ser la primera que se desarrolle dentro del marco provisto por la nueva Constitución de Siria, aprobada en 2011 en Referendum (“igualito” que para la “reforma” constitucional española Dictada ese mismo año punto por punto desde el FMI-Washington y desde la UE-Berlín).

       Khalaf Al-Aazway, el Juez Consultor durante los comicios y Presidente del Comité Superior Electoral, ha mencionado en dicha rueda de prensa el marco jurídico definitorio del proceso electoral (Ley General Constitutiva de Elecciones, Nº 101, 3-8-2011).

       El Juez ha destacado la considerable normalidad con que transcurrió la jornada de elecciones. No hay que olvidar, por otra parte, que se trata de una normalidad siempre relativa y a cotejar con el actual contexto que sufre Siria. Dentro de tal contexto de terrorismo y amenaza, hay que tener en cuenta los varios sabotajes a Colegios Electorales, los ejercicios de impedimento a la acción de votación, las interrupciones de carreteras, las arremetidas contra medios de transporte y los raptos domiciliarios practicados sobre vecinos en pueblos y áreas donde la llamada “insurgencia” aún posee capacidad de coacción.
  
       Al-Aazway evocó, así mismo, la fuerza que el Pueblo ha demostrado en su firmeza de participación a contracorriente del clima fraguado. Ello es signo de lo que el Juez califica como “consciencia” de un Pueblo a la altura de su “responsabilidad” consigo mismo en las actuales circunstancias. 

       El Juez ha recordado las condiciones del ejercicio electivo (voto general, directo y secreto). Según los Principios Constitucionales, el Pueblo sirio es la fuente de Soberanía, siendo expresada la Soberanía Popular en la máxima constituyente: “el Pueblo, por el Pueblo, para el Pueblo”.

       Además, Al-Aazway ha hecho hincapié en la supervisión directa de las elecciones por la Judicatura a través del Comité Superior Electoral y de sus subdivisiones en las demarcaciones electorales de todas las Provincias. Estos Comités son independientes, sin relación con el Estado, y encargados de recibir cualquier impugnación que pudiera presentarse en relación a los Colegios, tratando de dar a las mismas respuesta inmediata.

       Tanto la jornada de votaciones como la actividad de cómputo se han desarrollado bajo la mirada de los Observadores civiles y militares puestos en Siria por Naciones Unidades, así como ante la presencia sobre el proceso de más de 200 medios de comunicación no sirios, provenientes de decenas de países.

       Las elecciones definen las correlaciones en la representatividad popular con arreglo a los distintos Partidos, grupos, candidaturas independientes y coaliciones. Es resaltable la alta participación de voto femenino y la cifra de escaños que queda en manos de mujeres (30 escaños; alrededor del 12% del total), si tenemos en cuenta la situación fáctica diferencial de la mujer en la sociedades árabes. 


       Comunicamos a continuación los DATOS FUNDAMENTALES:

       Ciudadanos sirios con derecho a voto (sufragio universal con arreglo a mayoría de edad civil): 10.185.019.

       Han votado: 5.186.957 (51.26%).

       Este último dato contrasta, por ejemplo, con las últimas elecciones argelinas, archi-publicitadas “internacionalmente” como hito “democrático” por los Padrinos en la sombra de los procesos llamados de “Primavera árabe”. En Argelia, la participación total en las votaciones no ha superado el 40% del censo, a lo que cabría restar la muy importante proporción de votos nulos cosechados después de que los comunistas argelinos hubieran llamado a votar nulo en manifestación de disidencia popular hacia: 1º. El modelado y tutelaje yankies sobre el proceso, y 2º. La falta de garantías (encarcelamiento de militantes y políticos comunistas).
       Considérese también el clima de seguridad que ha podido rodear y amparar al proceso electoral argelino, sin comparación alguna con las adversidades actuales en Siria (y que han sido redobladas si cabe durante el tiempo que ha enmarcado el acontecimiento).

       El adorno mediático del acontecimiento argelino se halla en las antípodas del ostracismo al que la prensa “occidental”, muda para la ocasión, ha relegado las elecciones sirias a lo largo de estas últimas semanas, tanto en lo que se refiere a su convocatoria, como en lo que se refiere a su celebración, concurrencia de candidaturas, participación ciudadana y resultados. Y es que los comicios constituyen otro hecho real adicional que da al traste con la película diseñada y el papel de “demoníaco Régimen” que viene siendo retransmitido. De ahí el mutismo que Agencias y periodistas comparten.

       Según informa la Comisión Legislativa, la participación electoral en la Provincia de Tartus ha sido del 65%. Este dato es ilustrativo en tanto que nos muestra el nivel de participación en una circunscripción donde la capacidad inhibitoria ejercida por las bandas armadas es sensiblemente menor a la de otros puntos del país. El dato ayuda a revelar, en tal medida, el peso del Terror sembrado por las Bandas Blancas pro-imperialistas, a la hora de definir el porcentaje participativo global (51.26%). 

       Total de escaños: 250. De los cuales:

       Reservados a Diputados obreros y campesinos (procedentes de diversas formaciones populares o de la Federación sindical obrera y campesina): 127 (la mitad + 2 del total).

       Reservados a Diputados pertenecientes a las demás clases sociales: 123. 

       Victoria de la Unidad Nacional (Baaz + Partido Comunista de Siria + Nasseristas + Socialistas Árabes), que logra alrededor del 90% del total de escaños parlamentarios.
       Considerado en solitario -aunque se ha presentado dentro de la mencionada coalición Unidad Nacional-, el Partido Baaz obtiene alrededor del 60% del total de escaños, siendo estos los mejores resultados que el partido alcanza en toda su historia y superando con ellos su propia presencia parlamentaria anterior a la nueva Constitución.
       Para sonrojo y rabia de imperialistas y vende-patrias, de nuevo ha funcionado la Fórmula: A mayor desarrollo de la democracia popular, mayor afianzamiento de las fuerzas de Soberanía.
       Ante esta desenvoltura de acontecimientos, tanto la Corte de periodistas como Amnistía Internacional y Cía. prefieren fingir que no ha pasado nada, mientras se enfrascan en una ultra-pro-USA Campaña “internacional” de recogida de firmas “en favor de la regulación del tráfico de armas en el Mundo”. No sea que a sus Amos se le escape aunque fuera un ápice de su tradicional monopolio en lo que se refiere a la determinación de los medios de fuerza a través del Mundo y a la distribución selectiva de esos contingentes de recursos (al fin y al cabo, “Imperio” deriva semánticamente de la expresión latina merum imperium, o sea, afirmación de fuerza bruta). 

       El primer partido de la oposición (Partido para el Cambio y la Liberación) obtiene 1 diputado. Se mide con el dato el peso específico del tan cacareado “factor interno” en lo que se refiere a la llamada “revuelta”, siendo que la vía electoral y la Constitución posibilitan a la Oposición SIRIA no privativa-confesionalista el imprimir nuevos contenidos al sistema político a partir de su posicionamiento institucional. Y, correlativo a ese posicionamiento, con el posicionamiento de las clases y fracciones SIRIAS representadas por dichas fuerzas opositoras. El vacío de base social demostrado contrasta con el brutal ruido armamentístico de que es capaz la pseudo-oposición armada (por el Hegemonismo y consortes).
       Al fin y al cabo, el Imperialismo anglo-sionista + pedigüeños de la UE + petro-monarquías, fue capaz enseguida de distinguir que no tenía nada que hacer promoviendo la carrera electoral de sus sumamente impopulares vástagos. Así que se ha dedicado a intentar reventar la existencia nacional a fin de poder sentar las bases interventivas que condujeran a un futuro marco “electoral” bajo su “tutelaje” “internacional” (discretamente vía ONU). Circo atado y bien atado ése, donde USA, GB, Francia, Israel y los árabes reaccionarios pudieran resolver negociadamente la “oferta política” a la que hacer “ganar” y poner en el Gobierno.
       En coherencia a tal estrategia se muestra el sepulcral silencio mediático hacia unas elecciones nacionales soberanas que no son las suyas, mientras los agresores siguen aplicando su pre-escrita Hoja de Ruta de atentados. Con varios coches-bomba puestos en barrios obreros, los imperialistas y sus ratas han chillado, con vocación de Gendarmería Mundial, a las masas sociales votantes: “Votando habéis participado de un paso más en la construcción y afianzamiento de vuestra Soberanía como Pueblo; ¡pues esto es lo que os espera, a vosotros y a todo país irredento, hasta que las elecciones os las programemos y manejemos nosotros y nuestra Comunidad Internacional!”.  

       Distribución de escaños por Circunscripción:

       Damasco (conurbación y alrededores): 29 Diputados (alrededor del 12% del total).
      
       Provincia de Damasco: 19 Diputados.

       Homs: 23.

       Hamaa: 22.

       Alepo (conurbación y alrededores): 20.

       Alepo Provincia: 32.

       Idleb: 18.

       Latakia: 17.

       Tartus: 13.

       Rafqa: 8.

       Deir-azzoor: 14.

       Al-Hasaka: 14.

       Deeraa: 10.

       Sueida: 6.

       Qneitra: 5.
 
       En entrevista con Russia Today, periodistas destinados a Siria así como expertos observadores extranjeros han confirmado la normalidad del proceso, salpicada, por ejemplo, con reiterados intentos de boicot forzoso por parte de para-militares armados que hacían partir sus expediciones desde las inmediaciones del Crac de los Caballeros (Provincia de Tartus). Informa de este hecho Sham Press (medio independiente y que profesa una línea crítica con el Estado sirio).

Tamer Sarkis Fernández