lunes, 20 de agosto de 2012

Contra la celebración del genocidio del pueblo andaluz en Málaga

"Nación Andaluza contra la celebración de un genocidio como día de Málaga"


Con la entrada de las tropas castellano-aragonesas el 19 de agosto de 1487 en la medina de Málaga, encabezadas por Isabel y Fernando, culminaba la conquista de la ciudad. Una de las más sangrientas de cuantas se realizaron en las zonas aún libres de Andalucía durante las últimas décadas del S. XV. Durante más de seis meses, sus habitantes resistieron el asalto de las decenas de miles de tropas invasoras y el asedio al que fueron sometidos. Sólo las innumerables muertes por falta de agua y víveres, y la seguridad de no recibir ayuda, les hicieron rendirse a los 15.000 supervivientes.
Como castigo a una resistencia tan prolongada, sus “católicas majestades” ordenaron el asesinato de miles de ellos, todos los combatientes y los varones, así como la venta como esclavos del resto, mujeres y niños. Como consecuencia, éste acto constituye el mayor genocidio efectuado contra malagueños, incluido el que cinco siglos después realizarían los franquistas contra los refugiados que huían hacia Almería en 1937.
En 1987, amparándose en el aniversario del V Centenario de la “toma”, el entonces alcalde malagueño, Rafael Aparicio, del PSOE, anuló la festividad local tradicional del 18 de Junio, día de San Ciriaco y de Santa Paula, que hasta entonces había sido celebrado como Día de Málaga, y la sustituye por el 19 de agosto, en conmemoración de la “toma”, añadiendo, además, un día festivo más a la Feria, que será retrasada en el calendario para que así coincida con el aniversario de dicha matanza.
Esta supuesta “España democrática”, mantiene e impulsa en Andalucía festejos que celebran el genocidio sobre los andaluces; aniversarios de sus asesinatos, del robo de sus posesiones y de la expulsión de sus hogares y poblaciones, en una demostración más del carácter neocolonial de su administración en nuestra tierra. Mediante estas festividades, el españolismo, heredero ideológico de los conquistadores y continuador político y sociológico del franquismo, pretende mantener la humillación y alienación de popular para posibilitar perpetuar la opresión y el silencio sostenidos por el miedo secular impuesto al Pueblo Trabajador Andaluza por el terror de Estado instaurado.
No sólo en Málaga, también en otras poblaciones como Almería, Granada o Sevilla, se celebran hechos similares. Ningún demócrata ni progresista mínimamente coherente, puede aplaudir o tan siquiera defender unas celebraciones, de orígenes y tipología intolerantes y xenófobas, así como de raíces fascistas. El justificarlas, minusvalorarlas o mantener un silencio cómplice con respecto a ellas, es una apoyatura de la reacción más abyecta. Desde Nación Andaluza exigimos la exclusión del 19 de agosto como Día de Málaga y la restitución del 18 de junio como día de la ciudad. Igualmente el que no se siga haciendo coincidir más la Feria malagueña con tan nefando aniversario.
¡Los genocidios no se celebran, se repudian!
¡Viva Andalucía libre!
Nación Andaluza - Comisión Permanente