domingo, 5 de agosto de 2012

Deportistas sirios en las Olimpiadas de Londres 2012

Objeto de curiosidad, y de presiones que no podemos imaginar, los 28 atletas de la delegación siria en los Juegos Olímpicos, la mayor desde los Juegos de México, parecen haberse librado de los efectos colaterales de la crisis de su país. No ha habido manifestaciones hostiles de opositores, sino más bien un recibimiento simpático en la Villa Olímpica. Y bajo la bandera nacional –y no como había previsto el Comité Olímpico con los colores de la bandera olímpica- la delegación asistió a la ceremonia de apertura.

Sin embargo, al presidente del Comité Olímpico de Siria, el General Juma, se le negó el visado en junio por el gobierno británico, lo cual fue denunciado por Siria como una “violación de las convenciones olímpicas”.
 
Algunos atletas de Siria hablaron antes y después de su llegada a Londres. Gufran Mohammed, participante en la categoría de 400 metros valla, dijo desde Damasco que él y sus compañeros querían mostrar en Londres “una imagen diferente (de Siria) a la dada por los canales de satélite”, en una referencia clara y despectiva a Al Yazira de Qatar y Al Arabiya de Arabia Saudí. Por su parte, el nadador Bayan Yuma pareció resumir el estado de ánimo de la delegación, diciendo: “Los atletas harán todo lo posible para dar una buena imagen de Siria”. El abanderado de la delegación y saltador de altura, Majd Gazal, también dijo que “iba a hacer todo lo posible para honrar” a su país.

Uno de los atletas en Londres fue un poco más allá de estas declaraciones deportivas y patrióticas en una entrevista con The Times el 25 de junio. Mohamed Hamcho, jinete emérito y reconocido de 19 años, dijo que Bashar al Assad “no había cometido ninguna falta en su lucha contra la creciente violencia en Siria”, y agregó que el gobierno sirio protege a los civiles de los terroristas y que él mismo se consideraba en los Juegos de Londres, como “el representante no sólo el pueblo sirio, sino también del presidente Bashar al Assad en persona”.

Como se puede imaginar, las declaraciones de este joven jinete han incomodado a la prensa occidental, que ha recordado que el joven era hijo de un poderoso empresario vinculado al gobierno. Y un activista de la oposición siria lanzó una petición al Comité Olímpico Internacional para que excluyera a Hamcho de los Juegos en nombre de los “principios de paz y dignidad” inscritos en la Carta Olímpica. Uno se imagina que si el joven campeón de equitación hubiera aprovechado su visita a Londres para insultar al presidente Bashar y desertar, este mismo opositor habría solicitado que le dieran a Hamcho una medalla de oro “fuera de la competencia”.

Fuente: Al Manar