miércoles, 26 de septiembre de 2012

Maonomics: la entrada de China en el capitalismo

El movimiento comunista internacional tuvo su propio cisma a finales de la década de 1950, cuando la China de Mao rompió con la URSS de Jrushchov.

Por qué la ruptura. A propósito de la valoración del periodo staliniano. Con Jrushchov, la vieja guardia del PCUS inició un ajuste de cuentas con el periodo inmediatamente anterior. Aquel ajuste de cuentas llevó al restablecimiento de relaciones diplomáticas con Yugoslavia y a la denuncia de los "crímenes" del periodo anterior.

La duda de la "des-stalinización" radica en hasta que punto este proceso tiraba por los suelos todo el esfuerzo en la construcción del socialismo en la URSS. 

La "desestalinización", supuestamente, se iniciaba para profundizar en la construcción del socialismo. No para impedirla. 

El Partido Comunista chino juzgó la "desestalinización" como un proceso de revisión histórica y de alejamiento del marxismo-leninismo. La China popular también tenía motivos para quejarse del periodo anterior en las relaciones sino-soviéticas, pero se cuidaron de que estas críticas no oscurecieran su valoración general de la obra política y filosófica de Stalin.

El ajuste de cuentas de la dirección soviética con el periodo staliniano dio la oportunidad a China de alejarse de la URSS y plantear una vía particular (china) al socialismo, con implicaciones para el futuro del movimiento comunista internacional.

La vía maoísta al socialismo profundizó en el aislamiento internacional del país, mientras el maoísmo se convertía en un marxismo alternativo a todos los existentes.

La visión maoísta del mundo, que repudiaba tanto a soviéticos como a yankis por "imperialistas", le permitía a Mao, no obstante, llegar a acuerdos con una u otra superpotencia, en base a los intereses nacionales, y para perjudicar a la contraria. Además, China se había declarado la defensora del "Tercer Mundo", con lo cual el deber internacionalista la obligaba a apoyar a cualquier país del mundo que estuviera amenazado por el imperialismo (de uno u signo).

Durante la guerra de Vietnam contra EE.UU. (1964-1975), China apoyó al Vietnam socialista al principio, pero como este apoyo también suponía que la URSS ganara influencia en el sudeste asiático, este apoyo fue compensado al final de la guerra acercándose a EE.UU.

Los EE.UU. de Nixon leyeron la jugada china y fueron favorables al acercamiento.

El acercamiento sino-estadounidense fue sancionado por el Gobierno de Jimmy Carter, cuando se firmó el acuerdo que reconocía a China como nación más favorecida en su relación comercial con EE.UU.

El acercamiento político y económico de China a EE.UU. la permitió salir del aislamiento. Una nueva generación de políticos chinos daban por terminado el periodo de Mao y hacían su particular valoración de ese periodo (como antes habían hecho los soviéticos de Stalin).

La China particular, con un nuevo timonel al frente (Deng Xiaoping), se adentraba en el capitalismo internacional, dispuesta a beneficiarse de las ventajas comparativas del mercado mundial y de la "modernización" de su economía.

Este planteamiento lo abordó Deng Xiaoping y la nueva generación de políticos con absoluto pragmatismo, pero sin desechar la teoría comunista, sin hacer tabla rasa de la historia reciente del país, y conservando la hegemonía socio-política del partido comunista.

El proceso que puso en marcha la nueva dirigencia del país, sin cuestionar la herencia de Mao en sus aspectos fundamentales, suponía una renovación de todo el país y, en algunos aspectos, un cuestionamiento del camino socialista que había iniciado con la declaración de la República Popular China en 1949.

El cuestionamiento del socialismo chino se evidenciaba en una serie de aspectos básicos para la estructuración de la sociedad china:

- La aparición de una nueva clase capitalista, asociada a la liberalización de la tierra, a la gestión de las empresas estatales y a la introducción del capital privado extranjero.

- Los cambios legislativos que reconocían todos los derechos individuales, incluido el derecho a la propiedad privada.

- Los cambios políticos que liberalizaban la representación institucional, en perjuicio de la influencia del Partido Comunista chino, y dejaban de reconocer al marxismo-leninismo como teoría oficial del Estado.

La liberalización de la sociedad china la ha abierto a la influencia exterior, a la vez que China ha ganado en influencia en todo el mundo.

El acierto del Partido Comunista Chino y de la dirigencia comunista ha sido:

- Hacer ver a la sociedad china que el Partido Comunista es la garantía de unidad, independencia y justicia social de la nación.

- Introducir los cambios necesarios para abrir el país al mundo y permitir su avance en sintonía con el resto del mundo.

La influencia china en el proceso de transformación ha sido de tal magnitud que otros países de la región, como Vietnam, se han puesto a imitarlo. China ha aprendido del capitalismo asiático, a la vez que lo ha adaptado a su propio modelo de desarrollo. Paralelamente, otras naciones del sudcontinente asiático, como Corea del Norte y Vietnam, han visto en el desarrollo chino una garantía para su propio desarrollo e independencia.

A diferencia de otras potencias que se han abierto al mundo, China no es una amenaza para el resto del mundo, entre otras razones porque es un mundo en sí mismo. La única amenaza puede radicar no en que se abra mucho sino en que no se abra lo suficiente.

Por otro lado, China es consciente de que sin apertura y modernización no hay progreso para su país, lo cual la coloca en un necesario compromiso con el exterior.

La duda para China radica en saber durante cuánto tiempo va a poder mantener ese equilibrio y si ese equilibrio va a poder favorecer un desarrollo armonioso de todos los países en el mundo.
  

Referencias bibliográficas
Loretta Napoleoni: Maonomics. Paidós. 2012.
Henry Kissinger: China. Debate. 2012.


Fuente: Las propuestas