martes, 11 de septiembre de 2012

Resultados de la Cumbre de Países No Alineados

La última Cumbre del Movimiento de los Países No Alineados, celebrada en Teherán entre el 26 y el 31 de agosto, puede considerarse un triunfo diplomático de la República Islámica de Irán.

120 países del Movimiento de los No Alineados se dieron cita en esta cumbre, además de otros países en calidad de observadores y de organismos internacionales como la ONU, representada por su secretario general, Ban Ki-moon.


Cumbre fructífera en varios aspectos y reflejo de un intenso trabajo, no fue en ningún caso una Cumbre testimonial o reducida al papel protocolario, por lo que también fue una Cumbre que testimonió diferencias entre los países miembros del Movimiento, así como de la comunidad internacional más general.

Con esta Cumbre internacional, Irán confirma su apertura al mundo, pese a los intentos de Occidente para asilarla económica y políticamente, confirmando su protagonismo en Oriente Medio y en el Campo Anti-Imperialista (constituido por todos los países que cuestionan el hegemonismo de EE.UU.).

A pesar de las innumerables presiones que hubo para mermar la representatividad de esta Cumbre y del Movimiento de Países No Alineados, se puede considerar a la Cumbre de Teherán un éxito internacional en todos los sentidos.

La Cumbre de Teherán abordó una serie de cuestiones fundamentales para la paz y la estabilidad del mundo, como son las armas nucleares y de destrucción masiva, los derechos humanos y la situación de Oriente Medio.

Ban Ki-moon aprovechó la Cumbre, además de para reconocer la importancia del Movimiento de Países No Alineados, para criticar a Irán en materia de energía nuclear y de derechos humanos.

Por su parte, Irán reiteró a su apuesta por el uso de la energía nuclear con fines pacíficos, y se mostró dispuesta a que sus trabajos en esta materia fueran inspeccionados por organismos internacionales independientes.

En cuanto a las críticas sobre los derechos humanos, si bien estas referencias le valieron algunos reproches a Ban Ki-moon por parte de los funcionarios iraníes fuera del circuito oficial, la Cumbre manifiestó desde el comienzo de sus trabajos su defensa de la soberanía nacional de los países, el rechazo de la injerencia internacional en cualquiera de sus formas y la convicción de que son los propios países los que deben decidir sus vías y formas de desarrollo.

Respecto a la cuestión de la paz en Oriente Medio, la Cumbre aprovechó para denunciar la ocupación israelí del territorio palestino ipso facto y para animar a este Estado a que firme el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares. También la Cumbre de Países No Alineados, manifestó, en su declaración final, que la paz de Siria pasa por la apuesta por métodos pacíficos para resolver sus diferencias sociales y políticas, y se mostró contraria a cualquier medida de sanción económica y política unilateral, como las que sufren en estos momentos Siria e Irán por parte del Bloque Occidental.

A este respecto, la nota discrepante la puso el Presidente de Egipto, Mohamed Morsi, que se solidarizó con la así llamada “oposición” siria, si bien abogó también por un cambio pacífico en el país. Las declaraciones de Morsi fueron rechazadas por la delegación siria en la Cumbre y recibieron la condena del Gobierno sirio que las calificó como “injerencia” en sus asuntos internos.

También el ex-primer ministro de Malasia, Mahathir ben Mohamad, considerado el padre de la Malasia moderna, lamentó que algunos países miembros del Movimiento de los No Alineados secunden las sanciones contra Siria e Irán (en clara referencia a las Monarquías del Golfo Pérsico).

La comunidad de Estados islámicos tuvo una notable representación en esta conferencia internacional, empezando por la representación de la Organización para la Conferencia Islámica, que habla de un “despertar islámico” en todo el mundo y, principalmente, en los países árabes, manifestado en la preponderancia internacional que están alcanzando países como Irán o Arabia Saudí.

En lo que todos los participantes en esta Cumbre internacional coincidieron es en que la Organización de las Naciones Unidas debe ser reformada, eliminando el enorme peso que en su funcionamiento tiene el Consejo de Seguridad. 

(Un resumen de la XVI Conferencia Internacional del Movimiento de Países No alienados se puede encontrar en Wikipedia)

Entrevista al Ministro de Exteriores de la República Pluri-Nacional de Bolivia, David Choquehuanca, sobre su participación en la Cumbre de Países No Alineados (27-08-2012):