domingo, 21 de abril de 2013

"Lobos solitarios" sobradamente preparadados

Nos encanta el cine y admiramos los últimos trabajos de Guy Ritchie. También nos encantan las novelas de Sherlock Holmes y seguimos las recreaciones que del personaje se hacen en la literatura y el cine.

En la segunda adaptación de este personaje de ficción al cine hecha por Guy Ritchie y protagonizada por Robert Downey Jr., se cuenta la siguiente historia: un psicópata y genio de las matemáticas, el consabido antagonista de Sherlock Holmes, el profesor Moriarty, idea un plan para caldear los ánimos y precipitar la I Guerra Mundial. El plan consiste en reclutar a un grupo de anarquistas y ponerlos a su servicio aprovechando sus ideas nihilistas y de la destrucción del mundo para "purificarlo", precipitando a las potencias europeas a la guerra. Este grupo de anarquistas-nihilistas es obligado a trabajar a las ordenes de Moriarty bajo diversas coacciones y promesas, poniendo en marcha un plan de terrorismo de masas y asesinatos selectivos con el fin de generar el pánico y la angustia entre la población, y sembrar el caos entre los grupos dirigentes de todos los países, que finalmente recurrirán a la guerra para poner fin al estado de incertidumbre.


Los "lobos solitarios" a los que se les imputa de la matanza de Bostón, si bien daban muestras de haberse integrado en la sociedad estadounidense (trabajos y estudios, relaciones sentimentales, proyectos personales de futuro profesional --aunque les costaba menos relacionarse con otros extranjeros residentes en el país, es sabido que las comunidades de extranjeros tienden a crear sus propios "nichos" dentro de los países de acogida), si bien, como decimos, disfrutaban de una relativa integración con sus proyectos personales, etc., aparecen al cabo de la calle reconvertidos en terroristas, ¿cómo puede ser esto?

Se nos cuenta que, por sus publicaciones en redes sociales, compartían ideas radicales, de extrema derecha, integrismo religioso... Que les tuvieron que inducir a planear los crímenes. En ese sentido, se insiste en la figura del autor solitario, como el autor del atentado de Oklahoma, Timothy McVeigh, o los autores de la mataza de Colombine, Eric y Dylan.

Timothy McVeigh se hizo amigo en la cárcel del escritor Gore Vidal, quien llegó a la conclusión de que McVeigh no podía haber actuado solo. Una mente infantilizada y las lagunas en su confesión parecían apuntar a que habría recibido ayuda.

En medio de la ola de destrucción que ha vivido EE.UU. esta semana (recordemos que también ha explotado una planta de fertilizantes en Texas, segando la vida de decenas de personas), el senado de este país ha rechazado la enésima propuesta de un Gobierno del Partido Demócrata para regular el comercio de armas, amparándose la mayoría del Partido Republicano en la conocida enmienda constitucional (de la época de la guerra contra Gran Bretaña) acerca del derecho a portar armas.

Se recuerda la violencia de los videojuegos y, en general, de la industria "cultural" norteamericana, se apuntan, por ejemplo, las conexiones entre la masacre de Connecticut (de diciembre pasado) y la película "Los juegos del hambre". 


Los "lobos solitarios" no están tan sólos. Otro "lobo solitario" fue el autor del atentado frustrado contra el Papa Juan Pablo II, era el turco Mehmet Ali Agca, miembro en su juventud de la organización los "Lobos grises", organización nacionalista de extrema derecha. Agca, más tarde, diría que la orden de matar al Papa se la dieron los servicios secretos búlgaros, declaración que luego sustituyó para responsabilizar de la orden al Ayatolá Jomeini.

Los "Lobos grises" era una organización que formaba parte de la Red Gladio anti-comunista de la OTAN. Y esta red se la asocia con los atentados indiscriminados que se vivieron en Europa en la década de los 70 y los 80 del siglo pasado.




En los atentados de "lobos solitarios" como el de Oklahoma en 1995 o el de Oslo en 2011 se dice que se utilizaron fertilizantes como explosivo. Al respecto, efectivamente, se apunta que los fertilizantes pueden ser utilizados como explosivos cuando no se dispone de otra cosa, se refiere, más concretamente, el nitrato de de amonio que se utiliza para fabricar los fertilizantes como sustancia explosiva. 

Efectos de las explosiones de Oklahoma (arriba) y Oslo (abajo): 

             

Si nos dicen que los efectos de estas explosiones lo pueden provocar los fertilizantes nos lo creeremos (aunque toda creencia implique un acto de fe). Ahora, el autor al que se le atribuye el atentado de Oslo debió moverse con rapidez para estar en dos escenarios distintos en pocas horas (el centro de Oslo y la isla de Utoya, donde atacó un campamento de verano de las juventudes socialdemócratas), algunos testigos de la isla de Utoya recuerdan que había más de un francotirador cuando ocurrió este segundo ataque. Los autores a los que se responsabiliza de los atentados de Oklahoma y de Oslo no pertenecían a un grupo político determinado, estaban relacionados con el ejército y profesaban un vago nacionalismo que sólo coincidía en la aversión hacia el gobierno de su país. 

En 2011 apareció un documental sobre el atentado de Oklahoma titulado "Una noble mentira: La bomba de la ciudad de Oklahoma", en la que se asegura que el atentado fue un caso de "falsa bandera" (un atentado al que se atribuye una motivación y autoría falsas) cuyo verdadero objetivo era acelerar la aprobación de la Ley de Defensa Nacional, una ley que da prerrogativas dictatoriales al Presidente del país sin necesidad de declarar el "estado de excepción". 




No a la Guerra Imperialista