martes, 7 de mayo de 2013

Palestina en la encrucijada del expansionismo sionista

De la paz por la paz, a la paz por tierras y a la tierra por tierras.

El legado de las "Primaveras Árabes" es de órdago. Con la OLP (y su principal organización coaligada, Fatah) se superó la ilusión de la "paz palestina a cambio de la paz israelí" (lo que en la práctica suponía dejar las cosas como estaban), con los Acuerdos de Oslo quedó claro que no podría haber paz sino era a cambio de territorios, ahora nos enteramos de que para que haya paz los palestinos tienen que intercambiar tierras con los israelíes... (¿Qué tierras?).

En el Cuartel General de Hamas no salen de su asombro, "¡Para eso hemos hecho las paces con Fatah!", vienen a decir, teniendo en cuenta además ¡que ellos no empezaron la guerra civil palestina! (*).

Y es que ahora hay nuevos actores regionales que ponen sobre la mesa nuevas condiciones: Catar, gracias a quien se ha logrado la "reconciliación" palestina, mantiene una sinuosa lucha con Arabia Saudí por hegemonizar las cuestiones árabes, aunque ambos países están de acuerdo en dividir Siria; ahora bien, no se ponen de acuerdo en quien debe regir los destinos de este país cuando los Assad se retiren del poder. Catar apuesta por los Hermanos Musulmanes (HH.MM.), Arabia Saudí, distanciada de los HH.MM. porque ve en ellos un peligro para su propia estabilidad interna, apuesta en cambio por grupos más extremos como los que se han asentado en el norte de Irak (base del Frente Al Nusra sirio)

La nueva "Liga Árabe" (sionista) trabaja por la renegociación del Acuerdo de Paz de los palestinos con los israelíes, en sintonía con las nuevas realidades del mundo árabe, rebajando el reclamo de los palestinos de "paz por territorios (robados por los israelíes)" a "territorios por territorios" para lograr la paz, es decir, que lo poco que han logrado desde los Acuerdos de Oslo hasta aquí lo pueden volver a perder. 

De fondo, Catar aspira a colocar a los HH.MM. en el poder político de Jordania y Siria, y crear una confederación entre Jordanía y Cisjordania (región palestina) que aglutine a la diaspora palestina (un viejo sueño israelí, para quienes Palestina es sólo una ficción detrás de la cual se esconde el viejo reino Hachemita) (**), con lo cual la Franja de Gaza (territorio bajo la Autoridad Nacional Palestina, según los Acuerdos de Oslo), en la que se ha hecho fuerte Hamas aglutinando el descontento socio-económico y político de los palestinos, se quedaría totalmente a merced del ocupante israelí. 


 
Furibundos manifestantes sionistas: "Jordania es Palestina. [Palestinos] Iros a Casa"

Y es que dicen que hay amores que matan. He aquí la "solución final" al problema palestino elaborada por la anteriormente conocida como "Liga Árabe" hoy más conocida entre los árabes como "Liga Hebrea".

Los buenos tiempos en los que Hamas tenía oficina abierta en Damasco, hoy colabora con los HH.MM. sirios en el "conflicto interno"

  
Fatah/OLP y Hamas en pleno cónclave reconciliatorio en Catar

Esta hecho un verdadero lío el nuevo jefe de Hamas porque no le toman en serio, después de todo lo que ha hecho por sus nuevos patrocinadores. No homologan a su "Movimiento de Resistencia Islámica" a las Democracias religiosas moderadas que patrocina Turquía por el mundo árabe... Sólo le falta que sea objetivo de una bomba israelí cuando se vuelva demasiado molesto para unos y otros. ¿Será porque se teme algo que ha hecho una limpieza de espías extranjeros en la Franja de Gaza, incluyendo a los de países árabes?

No a la Guerra Imperialista


(*) La guerra civil palestina comenzó tras el triunfo de Hamas en enero de 2006 en las elecciones parlamentarias de la Autoridad Nacional Palestina, lo que suponía un claro desafío a las políticas conciliatorias con Israel promovidas por la OLP desde los Acuerdos de Oslo (1993).

(**) El Ministro de Defensa israelí, el general Ehud Barack (denunciado por la comisión de crímenes de guerra durante la ofensiva contra Gaza en 2007), dijo en marzo pasado que Israel se reserva el derecho de definir unilateralmente los límites del Estado palestino, conservando para sí el valle del Jordán (lo que abriría la posibilidad de la fusión entre Jordania y Cisjordanía).