jueves, 5 de diciembre de 2013

Nuevamente atribuyen crímenes al presidente sirio Bashar al-Assad

La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, la sudafricana Navi Pillay, declaró que la comisión investigadora sobre los crímenes cometidos en Siria, comisión que ella misma creó, dispone de numerosas pruebas sobre crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. «Las pruebas indican una responsabilidad al más alto nivel del gobierno, incluyendo al jefe del Estado», afirmó.

La Alta Comisionada expresó seguidamente su voluntad de que el presidente sirio Bachar al-Assad sea sometido a juicio ante una jurisdicción internacional.

De hecho, Siria vuelve así a verse en una situación similar a la que ya se produjo después del asesinato del ex primer ministro libanés Rafik Hariri. Varios altos funcionarios de la ONU así como varios Estados –Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Alemania y Arabia Saudita– acusaron entonces al presidente Bachar al-Assad de haber ordenado el asesinato.

Sin embargo, al cabo de 2 años de graves tensiones, la instancia identificada como Tribunal Especial para el Líbano –integrada en el plano administrativo por funcionarios libaneses y funcionarios de la ONU pero desprovista de las características propias de las cortes internacionales– tuvo que abandonar todo el procedimiento contra el presidente sirio al comprobarse que todas las acusaciones se basaban en testimonios falsos.

El Hezbollah demostró posteriormente que Israel había realizado varias misiones de reconocimiento en el lugar de los hechos precisamente antes del atentado que costó la vida a Rafik Hariri y el periodista francés Thierry Meyssan demostró por su parte que el arma utilizada para perpetrar el crimen estaba basada en una tecnología que sólo tenía Alemania en el momento de los hechos. [1]. El Tribunal Especial para el Líbano debe comenzar sus audiencias en 2014, o sea 9 años después de los hechos.

Antes de acceder al cargo de Alta Comisionada para los Derechos Humanos, la señora Navy Pillay fue jueza en el Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR). Fue ella quien hizo que las violaciones sexuales masivas fuesen calificadas de «genocidio».

Bachar al-Assad es presidente de la República Árabe Siria desde el año 2000 y Estados Unidos ha venido tratando de obligarlo a demitir desde la adopción de la Syrian Accountability Act, el 12 de diciembre de 2003 –verdadero ultimátum dirigido a Siria por el Congreso estadounidense.

[1] «Revelaciones sobre el asesinato de Rafiq Hariri», por Thierry Meyssan, Odnako (Federación Rusa), Red Voltaire, 29 de noviembre de 2010.

Fuente: Red Voltaire