lunes, 27 de enero de 2014

Declaracion del Parlamento Autonomico de Crimea sobre la situacion en la Republica de Ucrania

File:Bandera de la RASS de Crimea 1938.svg
La crisis política, cuyo origen formal deviene de la negativa de los acuerdos leoninos para la integración europea de Ucrania, ha desembocado en enfrentamientos armados y combates callejeros. El número de víctimas se cuenta ya por cientos, entre los cuales por desgracia hay ya fallecidos. Es un precio demasiado alto para las ambiciones de poder de un puñado de provocadores políticos: Klichko, Yatseniuk, Tiagnibok. Estos, escudándose en los supuestos intereses de todo el pueblo ucraniano y diciendo actuar en su nombre, han rebasado todas las fronteras de lo permisible, provocando un derramamiento de sangre.

Estos extremistas envilecidos, que han ocupado el centro de la capital, cercándola con barricadas, separándola del resto del país, han declarado que en el territorio ocupado por ellos, no hay leyes que valgan. Colocaron en la fachada del ayuntamiento de la ciudad héroe de Kiev el retrato de un colaborador fascista como Stepan Bandera, líder de la Organización de Nacionalistas ucranianos, y utilizan los mismos métodos de lucha: cócteles Molotov, golpes por la espalda, incendios y linchamientos. Toda responsabilidad por los sangrientos acontecimientos que se está produciendo la capital recae sobre los líderes de la oposición como organizadores de Maidán y sobre sus cómplices.

Sirviéndose de la ayuda material y moral de sus amos europeos y del otro lado del océano, los líderes de la oposición han escogido el idioma de los ultimatos, presentando unas exigencias ilícitas absolutamente y de antemano inasumibles, entre las que destaca la celebración de elecciones presidenciales anticipadas.

Todos esos burócratas de la Unión Europea, que todavía ayer condenaban la actividad del movimiento “Svoboda”, y se mostraban preocupados por las tendencias alarmantes que tomaban cuerpo en la vida social de Ucrania, tras la entrada en el parlamento de esta fuerza política, se han unido hoy  en ese idilio político antinatural, con los neonazis ucranianos y sus aliados, para enfrentarse unidos a Rusia.


La firma por parte del Presidente de Ucrania Víctor Yanukóvich de los acuerdos de Moscú en lugar del acuerdo de asociación con la Unión Europea, fue utilizado por la oposición como excusa para acusarle de traicionar los intereses nacionales. En realidad, traidores son todos aquellos que hoy están provocando la escalada de la violencia en Kiev y en otras regiones del país. Estas marionetas políticas, utilizando las tácticas de la “revoluciones de colores” pretenden privar a Ucrania y a la República Autónoma de Crimea de su futuro.

Si ese guion criminal llega a materializarse, Crimea y sus habitantes se verán ante la amenaza real de una violenta “maidanización” y la pérdida de todas las conquistas de su estatus como autonomía. Se nos obligaría a renunciar a nuestra historia común de varios siglos con Rusia, olvidar la lengua rusa, a vivir con el estigma de “judío”. “moskal”, “chuzhinets”(1), y bajo  lemas nazis traicionar la hazaña de nuestros padres y abuelos que derrotaron al fascismo.

Apelando la voluntad de todos los habitantes de Crimea que nos han elegido, declaramos que no entregaremos Crimea a los extremistas y neonazis, que aspiran -a riesgo de fracturar el país y bañarlo en sangre-, a hacerse con el poder en Ucrania.

En Crimea nunca vamos a tomar parte en elecciones ilegítimas, no vamos a reconocer sus resultados, ni vamos a vivir en una Ucrania “banderista”.

Estamos absolutamente dispuestos a defender nuestra elección histórica, hecha hace 23 años en el referéndum por el que se refundó la República Autónoma de Crimea.