viernes, 3 de enero de 2014

Dos mensajes para el Año Nuevo Ruso

El primero, del Presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin:

El mensaje del actual del régimen ruso, desde un triunfalismo comedido y la esperanza de que se superen los retos del país, la idea del presidente es transmitir el concepto que Rusia Unida, el partido gobernante, tiene del país y de cómo fortalecer el actual régimen: cultura popular, formación de una clase media, apego a las tradiciones nacionales, armonía entre individuo y colectividad, valoración del trabajo personal, proyección internacional del país y reivindicación, en definitiva, de una identidad nacional euroasiática.





El segundo, del Primer Secretario del Partido Comunista de la Federación Rusa, Guennadi Ziugánov:


El mensaje de un futuro régimen que, en definitiva, se cifra en la reconstrucción de la URSS: Se fija en las amenazas a la seguridad individual y colectiva, no sólo en lo referido al terrorismo, sino también en lo referido a la educación, al futuro profesional de los jóvenes, a la adquisición de una vivienda y de medios de subsistencia personal, y en ello cifra el dirigente de los comunistas rusos la consecución del bienestar y la justicia en su país, lo que en definitiva, viene a decir, nunca después se ha podido alcanzar como se alcanzó en la URSS, por eso hace un llamamiento a no olvidar las enseñanzas de la historia y a perpetuar la memoria y el ciclo vital de las generaciones (*).




(*) A pesar del tono triunfalista del Gobierno ruso, ha tenido que rebajar las expectativas de crecimiento económico para el próximo año, aunque sigue sin querer introducir una serie de reformas estructurales en la economía que lo alejarían de su electorado, formado fundamentalmente por trabajadores de cuello blanco y azul (hay quien ve el talón de Aquiles de Rusia justamente en su economía, sin embargo, el banco central alemán ha previsto un crecimiento de la economía rusa del 3,3%, por encima de las previsiones del Gobierno ruso). Aparte de los problemas de la política internacional o la política económica, el país se enfrenta al envejecimiento de su población, agravado por el retraso en la emancipación de los jóvenes a causa del elevado precio de la vivienda (véase "El problema de la vivienda en Rusia"). En cuanto a la situación del sistema educativo, puede consultarse "El bajo nivel educativo en Rusia, causas y consecuencias".