jueves, 16 de enero de 2014

El centralismo democrático, núcleo del mecanismo del sistema político chino


Por Wang Chuanzi

En los últimos años, numerosos estudiosos y especialistas visión en China y en el extranjero han tratado de identificar las instituciones políticas que han sido responsables del éxito económico de China. Muchas de ellas han utilizado términos como "dominación del Estado", "democracia vertical", "centralización política combinada con libertad económica", "sistema de autoridad responsable" y "sistema de partido único eficaz" en un intento de resumir las características del sistema chino.
Sin embargo, hay una cosa que han olvidado tener en consideración, y es la importancia del centralismo democrático, un sistema que viene reflejado de forma explícita en los estatutos del PCCh y en la constitución de la República Popular China. De hecho, es el centralismo democrático lo que sirve como mecanismo básico del sistema político de China y de las instituciones que se basan en este sistema.
I. La práctica del centralismo democrático en los asuntos tanto del Partido como del Estado es la característica más importante del sistema político socialista de China
Tras su fundación, el PCCh identificó el centralismo democrático como su principio organizativo, usándolo como guía para todas sus actividades. Después de la fundación de la República Popular de China en 1949, el Partido tomó la medida innovadora de aplicar el centralismo democrático en las actividades políticas del Estado socialista, estableciendo así un sistema político socialista basada en el principio fundamental del centralismo democrático.
El centralismo democrático es el principio fundamental de organización del PCCh. La resolución sobre la tercera enmienda a los estatutos del PCCh, adoptada en junio de 1927, estipuló que "el principio rector del Partido es el centralismo democrático". Esta era la primera vez que el centralismo democrático quedaba escrito en los estatutos del Partido, y ha permanecido así desde entonces. En la más reciente enmienda a los estatutos del PCCh, aprobada en el XVIII Congreso Nacional del PCCh, el Programa General ofrece cuatro requísitos esenciales en lo que respecta a la construcción del Partido, de los cuales el cuarto es el de defender el centralismo democrático. La disposición dice así: "Es [el centralismo democrático] el principio de organización fundamental del Partido, así como el medio para aplicar la línea de masas en las actividades políticas del Partido." El capítulo II de los estatutos, sobre el Sistema Organizativo del Partido, establece que "El Partido es un cuerpo integral organizado por su programa y los Estatutos sobre la base del centralismo democrático". Tomando el principio del centralismo democrático como base, el Partido también ha formulado un conjunto de reglas básicas y normas de desarrollo con el fin de regular las actividades políticas y el equilibrio de las relaciones internas dentro del Partido, que han sido la causa de los rasgos organizativos únicos que presenta el PCCh.
El centralismo democrático es el principio fundamental del sistema político de China y el principio fundamental para el fortalecimiento de su gobierno. Ya en 1940, Mao Zedong identificó el centralismo democrático como el sistema de gobierno en la república de nueva democracia en su ensayo "Sobre la nueva democracia". En su informe "Sobre el gobierno de coalición", escrito en 1945, Mao Zedong señaló que "el principio organizativo del nuevo estado democrático debería ser el centralismo democrático". Tras la fundación de la República Popular de China, el principio del centralismo democrático fue establecido en el gobierno. De acuerdo con el artículo 15 del Programa Común que sirvió de Constitución provisional, todos los órganos del Estado estaban obligados a implementar el centralismo democrático. La primera Constitución china fue aprobada en 1954. De acuerdo con el artículo 2 del documento, la Asamblea Popular Nacional, las asambleas populares a todos los niveles y todos los demás órganos del Estado estaban obligados a implementar el centralismo democrático. La actual Constitución de China, adoptada en 1982 y que desde entonces ha sido enmendada cuatro veces, establece claramente que en los órganos del Estado de la República Popular China aplican el principio del centralismo democrático.
El centralismo democrático es el sistema de organización fundamental y el sistema de dirección del Partido y del Estado. Mao Zedong señaló una vez que "sin el centralismo democrático sería imposible consolidar la dictadura del proletariado". Deng Xiaoping hacía referencia a buscar la verdad en los hechos, a la línea de masas, y el centralismo democrático como las tres principales tradiciones del Partido, al afirmar que: "Si fracasamos al practicar el centralismo democrático de manera satisfactoria, el Partido, el Estado, el socialismo... pueden degenerar." Jiang Zemin señaló tres cosas que eran indispensables para China: el papel dominante de la propiedad pública en la economía, la práctica del centralismo democrático en la política, y el papel de guía del marxismo en la cultura. Subrayó en repetidas ocasiones que el centralismo democrático debe mejorar y desarrollarse, no debilitarse. Hu Jintao dijo que la defensa del centralismo democrático era esencial para preservar la unidad y la solidaridad del Partido y potenciar su creatividad y su vitalidad. Además, Xi Jinping señaló que el sistema organizativo y de dirección del PCCh, el centralismo democrático, es un sistema científico, racional y efectivo, que constituye la mayor ventaja institucional de nuestro Partido. Desde el inicio de la política de reforma y apertura, han aparecido nuevas exigencias en relación con la práctica y la mejora del centralismo democrático en todos los congresos nacionales del PCCh, en las "Directrices para la vida interna del Partido", que fueron aprobadas en la V Sesión Plenaria del XI Comité Central del PCCh, y en las resoluciones aprobadas en la IV Sesión Plenaria del XIV Comité Central del PCCh, la VI Sesión Plenaria del XV Comité Central del PCCh, la IV Sesión Plenaria del XVI Comité Central del PCCh, y la IV Sesión Plenaria del XVII Comité Central del PCCh, respectivamente.
II. La esencia del centralismo democrático es la relación de la democracia con la dirección
En primer lugar, democracia y centralismo constituyen una unidad de contrarios. Mao Zedong declaró que el centralismo democrático "es a la vez democrático y centralizado, con los dos opuestos aparentes de la democracia y la centralización unidos en una forma definida." También dijo: "No hay un intransitable abismo entre la democracia y el centralismo". Según Mao Zedong, la democracia es correlativa al centralismo, y la libertad es correlativa a la disciplina. Son las dos caras opuestas de una misma entidad. En otras palabras, la democracia y el centralismo, y la libertad y la disciplina, están en conflicto y están unidos al mismo tiempo. Por esta razón, no podemos enfatizar una cara mientras que negamos la otra. Como dijo Mao Zedong, en la práctica del centralismo democrático, "Nuestro objetivo es crear una situación política en la que tengamos tanto centralismo como democracia, tanta disciplina como libertad, tanta unidad de voluntad como satisfacción y vivacidad individual."
En segundo lugar, la esencia del centralismo democrático es la democracia. En su misma esencia, el sistema político socialista supone que el pueblo es el dueño de su propio país. La democracia es el sustento del Partido y el espíritu del socialismo. En la unidad de contrarios que representan la democracia y el centralismo, la democracia es la base y la condición previa, es el factor decisivo y la esencia. Esto se debe a que el centralismo correcto no puede existir sin democracia plena y completa. En el Partido, tenemos que proporcionar los canales más amplios y accesibles para la práctica de la democracia. Esto significa ayudar a los miembros del Partido a mantenerse informados y a participar en los asuntos del Partido, y alentar a los miembros y organizaciones del Partido a liberar sus mentes, buscar la verdad en los hechos, explorar nuevos caminos, decir lo que piensan, expresar plenamente sus opiniones sobre las iniciativas del Partido, y participar en una discusión completa de las políticas del Partido. Sólo así seremos capaces de aprovechar la mayor sabiduría para reunir puntos de vista correctos y formular decisiones correctas. Con respecto a los asuntos políticos del Estado, debemos mejorar constantemente los sistemas democráticos, introducir más diversas formas de democracia y ampliar el alcance de la democracia a fin de que el entusiasmo político del pueblo continúe creciendo. Esto significa ampliar la participación ordenada de los ciudadanos en las actividades políticas a todos los niveles y en todos los terrenos, y significa la implementación de elecciones democráticas, una elaboración política democrática, una gestión democrática y una supervisión democrática de acuerdo con la ley. Sólo así el Partido y el gobierno serán capaces de ganarse un amplio y sólido apoyo de las masas a sus políticas, y aunar la sabiduría y la fuerza del pueblo en un esfuerzo conjunto para lograr los objetivos nacionales de desarrollo. El Partido siempre ha estado comprometido con su línea de masas "de las masas, hacia las masas". En esencia, la línea de masas es un acercamiento a la democracia, y el centralismo democrático representa la aplicación de la línea de masas en los asuntos políticos del Partido y el Estado.
En tercer lugar, el centralismo es un requisito inherente para la democracia, sin el cual no puede existir la democracia. La democracia ha sido siempre sujeta organización y dirección. La democracia totalmente espontánea no existe, y el anarquismo no puede ser considerado como democracia. En la vida real, la democracia es inoperante sin un grado necesario grado de centralización, y la democracia sin centralismo está destinada a ser infructuosa. La democracia en ausencia de centralismo, o la democracia extrema, se traducirá en nada más que un estado de anarquía. De acuerdo con Mao Zedong, el centralismo democrático "está centralizado sobre la base de la democracia y es democrático bajo una dirección centralizada. Este es el único sistema que puede dar plena expresión a la democracia con plenos poderes conferidos a las asambleas populares a todos los niveles y, al mismo tiempo, garantizar una administración centralizada con los gobiernos a todos los niveles en el ejercicio de una gestión centralizada de todos los asuntos que les han encomendado las asambleas populares en el nivel correspondiente y salvaguardar lo que sea esencial para la vida democrática de la gente." Deng Xiaoping también dijo: "Las medidas adoptadas para el desarrollo de la democracia interna del partido no tienen la intención de debilitar la centralización necesaria en el partido, sino suministrarle una base potente y vigorosa." La democracia bajo una dirección centralizada es democracia que está sujeta a la dirección. De hecho, la principal función de los partidos políticos en los gobiernos modernos es dirigir la democracia. La única diferencia es que los distintos partidos políticos y gobiernos en países diferentes lo hacen por medios diferentes. La democracia en los Estados Unidos, por ejemplo, es controlada por los partidos Demócrata y Republicano. En lugar de denominar a las elecciones la elección del pueblo, sería más adecuado denominarlas la elección de los partidos políticos. Esto es porque a partir de la presentación de candidatos y la recaudación de fondos electorales hasta en la organización de las campañas electorales, las elecciones en los EEUU, tanto para el Congreso como en las presidenciales, están controladas por los partidos políticos. Aunque ocasionalmente surjan candidatos independientes, la más de las veces son una excepción, estando allí principalmente como adorno.
En cuarto lugar, la clave del centralismo democrático es el mantenimiento del equilibrio adecuado entre democracia y centralismo. En el curso de la práctica, nuestro Partido no sólo ha cosechado una experiencia exitosa en la implementación del centralismo democrático, sino que también ha aprendido las lecciones dolorosas de la catástrofe que el Partido y el país sufrieron a consecuencia de que el centralismo democrático fuera gravemente dañado. La historia nos ha enseñado que si se puede mantener un sano equilibrio entre democracia y centralismo, entonces la implementación del centralismo democrático será efectiva, la causa del Partido y el pueblo florecerán, nuestras iniciativas avanzarán sin problemas, y las dificultades que encontremos se resolverán con relativa facilidad. Pero si no se puede mantener un sano equilibrio entre democracia y centralismo, entonces el centralismo democrático será violado o incluso destruido, y como resultado de ello las iniciativas del Partido y del pueblo se verán resentidas. Por lo tanto, la clave para el manejo de la relación entre democracia y centralismo radica en el mantenimiento de un sano equilibrio entre ambos. En una situación en la que el centralismo existe en ausencia de democracia, es probable que individuos o pequeñas minorías actúen de manera arbitraria, inhibiendo e incluso sofocando la vitalidad del Partido y el gobierno. Por el contrario, en una situación en la que la democracia existe en ausencia de centralismo, o donde haya una democracia excesiva y un centralismo insuficiente, el resultado probable de ello será la indecisión, la incapacidad para hacer cumplir las decisiones, y la falta de una agenda común, que a su vez hará que el gobierno sea ineficaz e incluso conducirá a un estado de anarquía. Sólo mediante la búsqueda y el posterior mantenimiento de un equilibrio natural entre la centralización sobre la base de la democracia y la democracia bajo una dirección centralizada, seremos capaces de garantizar el buen funcionamiento y la eficacia del centralismo democrático.
III. El centralismo democrático define las características y las ventajas del sistema político de China
En primer lugar, el centralismo democrático encarna la esencia del sistema socialista. Deng Xiaoping dijo una vez. "El centralismo democrático es una parte integral del sistema socialista. Bajo este sistema, los intereses personales deben subordinarse a los colectivos, los intereses de la parte a los del todo, y los intereses inmediatos a los intereses a largo plazo. En otras palabras, los intereses limitados deben subordinarse a los generales y los intereses menores a los mayores. Nuestra defensa y práctica de estos principios no significan de ninguna manera que podemos ignorar los intereses personales, locales o inmediatos. En el análisis final, bajo el sistema socialista hay una unidad de intereses personales e intereses colectivos, de los intereses de la parte y de los del todo, y de los intereses inmediatos y de los intereses a largo plazo. Debemos ajustar las relaciones entre estos diferentes tipos de intereses, de acuerdo con el principio de tomarlos a todos en la debida consideración." También dijo: "En el análisis final, las relaciones entre la democracia y el centralismo y entre los derechos y los deberes son la expresión política y jurídica de las relaciones entre estos distintos intereses." Estas palabras revelan la esencia del centralismo democrático.
En segundo lugar, el centralismo democrático garantiza una estrecha integración entre la dirección del partido, la posición del pueblo como dueño del país, y el Estado de derecho, requisito inherente al sistema político socialista de China. Primero, la dirección del Partido constituye el núcleo. En la tarea de buscar la preservación del papel del Partido como núcleo dirigente que ejerce el liderazgo general y coordina los esfuerzos de todas las partes relacionadas, tenemos que aumentar la capacidad del Partido para dirigir científicamente, democráticamente, y de acuerdo con la ley, y así garantizar que el Partido sea capaz de liderar al pueblo en la tarea de gobernar el país de manera efectiva.Segundo, la posición del pueblo como dueño del país es básica. En cumplimiento del principio de que todo el poder del Estado pertenece al pueblo, es necesario ampliar ordenadamente la participación pública en los asuntos políticos a todos los niveles y en todos los terrenos, y organizar la más amplia participación ciudadana en la gestión de los asuntos del Estado, los asuntos sociales, la economía y los programas culturales de acuerdo con la ley. Tercero, el Estado de Derecho ofrece las garantías. Manteniendo el compromiso con el Estado de derecho como principio fundamental, debemos establecer el concepto de Estado de derecho socialista, asegurar que todas las iniciativas del gobierno se lleven a cabo de acuerdo con la ley, y salvaguardar los derechos e intereses legales de los ciudadanos. Una sana y efectiva implementación del centralismo democrático es la clave para mantener el equilibrio y la estrecha integración entre estos tres aspectos. Sin centralismo democrático, la integración de los tres puede existir en teoría, pero no en la práctica.
En tercer lugar, el centralismo democrático es capaz de optimizar la relación entre democracia y eficiencia. Una combinación entre democracia y eficiencia siempre ha sido siempre un ideal al que ha aspirado el pueblo en la elaboración de sistemas sociales. La característica superior del centralismo democrático es que combina tanto la fortaleza de la democracia como la de la eficiencia. Deng Xiaoping dijo una vez que el centralismo democrático es el sistema más sencillo y racional, y por lo tanto nunca debería ser descartado. Nosotros decimos que el centralismo democrático es un sistema racional porque le da una debida consideración a los intereses de todas las partes, y es propicio para el equilibrio de los intereses personales y colectivos, los intereses de la parte y los del todo, los intereses inmediatos y los intereses a largo plazo, la democracia y el sistema legal, la disciplina y la libertad, así como los derechos y las obligaciones.También decimos que el centralismo democrático es fácil de implementar. Esto se debe a que mientras un correcto centralismo pueda formarse sobre la base de democracia, dándole así principios, políticas y decisiones correctas, el sistema es capaz de unir la voluntad del Partido y del pueblo,integrar eficazmente los recursos, permitir una implementación eficaz de las políticas y las decisiones, y evitar que distintas partes puedan entorpecer y constreñir a otras. A su vez, esto es propicio para la prosperidad y el desarrollo del país. En los últimos años, bajo el impacto de la crisis financiera internacional, los países occidentales han sido rehenes de la "política del voto", enfrentándose al dilema de desencadenar un colapso económico si no emprenden reformas, o al riesgo de un hundimiento del gobierno si las emprenden. Las limitaciones de este sistema han sido extensamente criticadas.
En cuarto lugar, el centralismo democrático debe ser mejorado constantemente mediante la práctica. Debemos ser conscientes de que los problemas de democracia insuficiente y de centralismo insuficiente están presentes en los asuntos políticos del Partido y del Estado. En algunas localidades y provincias, el poder está excesivamente centralizado, e individuos y pequeñas minorías actúan de forma arbitraria; mientras que en otras localidades y provincias, las órdenes, restricciones y políticas de las autoridades superiores son ignoradas, se cumplen de forma negligente o son minadas mediante contramedidas. Siendo éste el caso, tenemos que trabajar constantemente para mejorar el centralismo democrático de acuerdo con las nuevas circunstancias. Por un lado, tenemos que asegurarnos de que cada miembro del Partido es igual en los asuntos internos del Partido y salvaguardar los derechos democráticos garantizados por los Estatutos y otras normas del Partido. Esto asegurará que todos los miembros del Partido puedan participar en las discusiones, en la toma de decisiones y en la gestión de los asuntos internos del Partido, desempeñando así su papel como actores principales. Por otro lado, el centralismo y la unidad son la fuente de la fuerza del Partido y la garantía fundamental para el desarrollo económico y social, la solidaridad étnica y el progreso, y la paz duradera y la estabilidad nacionales. Cuanto más compleja sea la situación a la que el Partido se enfrente, y cuanto más ardua sea la tarea que asuma, más necesario es mantener el centralismo y la unidad del Partido. Sólo con el centralismo y la unidad sobre la base de la democracia, seremos capaces de mejorar la creatividad, la cohesión y la capacidad del Partido, y con ello asegurar un sano desarrollo de las reforma, la apertura y la modernización socialista de China.
Este artículo apareció originalmente en Qiushi Journal, órgano de expresión del Comité Central del PCCh, edición China, nº10, 2013.