sábado, 11 de enero de 2014

El verdadero crimen imperdonable de Jomeini y de 

Saddam fue la guerra Irán-Irak



Por José Antonio Egido

Los imperialistas bandoleros y asesinos han estimulado de todas las maneras posibles que los pueblos de Oriente Medio se machacasen entre sí para mejor dominarlos, esclavizarlos y arrebatarles impúdicamente su petróleo, gas, agua, minerales y metales. La división sin fin de los pueblos es la mejor política imperialista para derrotarlos. En cambio el frente unido bajo la bandera del antimperialismo y la independencia nacional es la mejor herramienta para sacar fuera a estos bandidos de todas las partes del mundo y hacer del imperialismo una horrible pesadilla ya superada por la civilización humana y la historia.

En el Congreso de Bakú de los pueblos de Oriente en setiembre de 1920 organizado por la Internacional Comunista (IC) acudieron cientos de delegados turcos, persas, armenios, turkmenos, georgianos, judíos, árabes, etc. En 1920 la IC hacía un llamamiento a la lucha a los pueblos oprimidos de Persia, Armenia y Turquía. En 1922 el IV Congreso de la IC los llamaba a crear un frente antiimperialista único. 

Desoyendo toda lógica elemental antimperialista, el Baas iraquí dirigido por Saddam Hussein y el Consejo de Mando de la Revolución lanzó en setiembre de 1980 una guerra contra la Revolución islámica iraní que se pretendía corta pero que se convirtió en un inmenso desgaste y una inimaginable matanza entre los pueblos iraquí e iraní. En 1982 los ayatollahs iraníes rechazaron altaneros el alto el fuego ofrecido por el gobierno baasista iraquí y la matanza siguió espantosamente hasta 1988.

Cuando la marioneta pro imperialista Shah de Persia, un lacayo similar a Ben Alí, Mubarak o Erdogan, fue derribada por el pueblo en 1979, el Irak baasista saludó esta revolución anti imperialista. Fue una breve manifestación de cordura. Pronto llegaron los incidentes fronterizos y los intentos mutuos de desestabilización que culminaron con un intento de matar al vicepresidente iraquí Tarik Aziz el 1 de abril de 1980 cometido por el grupo terrorista Al Dawa en el que milita el hoy primer ministro iraquí Maliki. 

Los imperialistas norteamericanos y europeos armaron a ambos contendientes para que mejor se destrozasen entre si. Los europeos vendieron a Irak armas químicas y los gringos misiles a Irán. Con el dinero que les pagaron compraron armas para la criminal contra nicaragüense. El operador fue un oficial gringo llamado Oliver North. Que no se quejen hoy los ayatollahs del apoyo que dieron los imperialistas a Saddam porque ellos cometieron el mismo error y, de hecho, hoy en Irak siguen actuando codo a codo para evitar la reconstrucción de un Irak panárabe, soberano, baasista y antimperialista. La CIA y los extremistas chitas pro Irán llevan ayudándose mutuamente hace años en suelo de Mesopotamia.
El Partido Comunista de Irak y el Partido Tudeh iraní se declararon contra la guerra de los pueblos hermanos pero carecían de fuerza, influencia y poder para aplicar una política de amistad anti imperialista como hubiese sido necesario. Irak comenzó a descender al infierno en el que hoy vive. Irán se convirtió en feudo de los extremistas religiosos. 

En el reino de la justicia de los Pueblos un tribunal debía de haber condenado ambos gobiernos por el crimen que cometieron. Los pueblos deben aprender de la historia para jamás cometer errores como aquella guerra fracticida. Viva la amistad antimperialista de los Pueblos de Oriente medio, turcos, persas, kurdos, armenios, árabes, asirios, turcómanos...

El genocida Donald Rumsfeld apoyando al Baas iraquí en su guerra enloquecida contra Irán

La conferencia anti imperialista de Bakú de 1920 llamó a los pueblos oprimidos a la unidad

Pueblos orientales UNÍOS, póster bolchevique


Póster bolchevique dirigido a los camaradas musulmanes para luchar unidos contra el capitalismo y el imperialismo