sábado, 18 de enero de 2014

Ola de privatizaciones en la Europa endeudada


Grecia ha puesto en venta islas para hacer frente a las obligaciones fiscales impuestas por la Unión Europea, su Banco Central y el Fondo Monetario Internacional (la conocida "troika")

Los bancos de negocios y los estudios especializados en fusiones y adquisiciones ya se están frotando las manos. Según el último dossier de Mergermarket, la compañía de investigación financiera del diario británico Financial Times, los países en crisis de la Eurozona experimentaron en 2013 una oleada de privatizaciones.

 “Después de una subida en 2012, el mercado de fusiones y adquisiciones se lideró en términos de valores por las privatizaciones que Portugal está obligada a llevar a cabo para seguir con su plan de rescate”, señalan los analistas de la compañía desde Londres. Es una de tantas señales que las altas finanzas no dejaron escapar: las ocasiones ofrecidas por la austeridad que afectaron a varios países europeos, empezando por España, Por­tugal, Grecia, Italia e Irlanda.

Lisboa concluyó en 2012 las grandes privatizaciones exigidas por la troika para llevar adelante su rescate financiero con la venta de la Empresa Nacional de Aeropuertos (ANA), que ha pasado a manos del grupo francés Vinci por más de 3.000 millones de euros. Esta operación se suma a la cesión de las participaciones en el sector de la energía, por las que obtuvo a principios de 2012 casi 3.300 millones de euros.

Ingresos por privatizaciones

Lo recaudado sería suficiente para que el Ejecutivo luso del conservador Pedro Passos Coelho cumpliera el objetivo de ingresos por privatizaciones exigido por la UE y el Fondo Monetario Interna­cional (que junto al Banco Central Europeo componen la troika).

Sin embargo, parece que Lisboa quiere lucirse con sus acreedores y ha puesto el cartel “Se vende” sobre la aerolínea TAP, unos astilleros, el servicio de correos y varios servicios ferroviarios, de aguas y sanitarios, aunque apenas está previsto que ingrese algunos cientos de millones de euros por ellos.

Parece que Lisboa quiso lucirse con sus acreedores y puso en 2013 el cartel “Se vende” sobre la aerolínea TAP, unos astilleros, el servicio de correos y varios servicios ferroviarios, de aguas y sanitarios El sector público no está en temporada de rebajas sólo en Portugal. Lo mismo está pasando en otros países “perifericos” de la Eurozona, empezando por el más afectado: Grecia. Atenas estaría obligada, según el acuerdo firmado con la troika, a recaudar 50.000 millones hasta 2015. Un objetivo difícil de conseguir –ya que por la crisis, los precios de empresas e inmuebles públicos están por los suelos–, aunque el Gobierno heleno ha conseguido renegociar la cifra y apuesta por recaudar 10.000 millones hasta 2016.

Vender hasta las islas

Esto no impide que el Gobierno de Grecia intente vender hasta sus islas, que han acabado en una página web para ricos: privateislandonline.com.

Las bellezas naturales parecen el último recurso para las cuentas del Estado, ya que acaba de fracasar la venta de Hellenic Postbank, el banco del servicio de correos heleno, si no deciden venderlo todo a los gigantes energéticos rusos. Según informan diversos medios de comunicación de Moscú, compañías como Gazprom y Sintez son prácticamente las únicas aspirantes a la compra de DEPA, la empresa gasística nacional griega. Y a pesar de las objeciones de Estados Unidos y la Unión Europea, que temen que Rusia haga de Grecia su rehén, Atenas, estrangulada por la troika, podría aceptar la propuesta.

Lejos de las aguas cristalinas del Egeo, también Irlanda sigue con su programa de ventas de activos para cumplir con los requisitos impuestos por Bruselas. Dublín acaba de vender mil millones de euros de títulos del Bank of Ireland, lo que constituye sólo una parte de los 7.000 millones de euros que el Estado quiere recaudar con la venta de activos relacionados con el rescate de la banca. Al mismo tiempo, sigue siendo actual, a pesar de las protestas, la hipótesis de vender Coillte, la compañía que gestiona los bosques nacionales. El proyecto es que el Estado irlandés se quede con la propiedad de los terrenos pero permita a empresas privadas gestionar los recursos.

La guerra del agua

Mientras Irlanda privatiza los bosques, en Italia vuelven a estar en el punto de mira los recursos hídricos. El Gobierno tecnócrata de Mario Monti ya había contado con recaudar unos 20.000 millones de euros a través de la venta de empresas e inmuebles públicos.

Sin embargo, algunos estudios afirman que el Estado en Italia controla un Tesoro público de casi 500.000 millones de euros. A la espera de saber quién ganará las elecciones generales previstas para el 24 de febrero, los gobiernos locales se apresuran en las ventas de bie­nes públicos.

Tras la anterior oleada de privatizaciones de los ‘90 a manos del Ejecutivo italiano, quedan sobre todo inmuebles y participaciones en grandes compañías (como la petrolera Eni o la eléctrica Enel, que controla Endesa). Ayunta­mientos, provincias y regiones controlan todavía varias empresas de servicios públicos locales.

La fuerte oposición por parte de los ciudadanos y de los movimientos civiles ha permitido bloquear, hasta ahora, el negocio más prometedor para las empresas privadas, esto es, la privatización de la gestión del agua. En un referéndum celebrado en junio de 2012, los italianos se pronunciaron en contra de que el servicio hídrico sirva para generar beneficios. Esto permitió abolir una ley muy favorable al sector privado introducida por el anterior Gobierno de Silvio Berlusconi.

Sin embargo, esfumado este negocio, los ayuntamientos siguen vendiendo o fusionando lo que pueden. Milán y Turín, por ejemplo, acaban de vender cuotas de sus aeropuertos a un fondo de inversión privado y desde hace tiempo estudian juntar sus empresas de transporte público para realizar una entidad más grande que pueda cotizar en Bolsa.

Y, tras un año de Gobierno tecnócrata, las finanzas pretenden dictar la agenda también al futuro Eje­cutivo. “Lo importante es seguir con las reformas –acaba de explicar el director general de la asociación italiana de bancos, Giovanni Sabatini, ante los medios de comunicación extranjeros–. En todo este negocio hay tres puntos: seguir con los recortes en el gasto público, continuar con las privatizaciones de las empresas públicas y reducir la presencia del Estado en la economía”. 
 

ERE en empresas privatizadas en España

Redacción
Las privatizaciones también afectan a empresas españolas. Iberia, cuya fusión con British Aiways se llevó a cabo hace algunos años, está sumida ahora en una reestructuración que dejará a miles de trabajadores en la calle. Iberia ha negociado con sus trabajadores la aplicación de un ERE. La compañía anunció la eliminación de 4.500 puestos de trabajo. Sin embargo, tras las últimas negociaciones entre los seis sindicatos representantes de los trabajadores con mayor fuerza en la aerolínea (UGT, CC OO, Asetma, USO, Sitcpla y CTA-Vuelo), el número de despidos se reduciría a 3.836 trabajadores.
 
Además, se ofrece a Iberia la prórroga del ERE, en vigor hasta 2013, hasta 2015 junto con una congelación salarial. Por su parte, los pilotos, a través del sindicato Sepla, también ofrecen medidas para ‘mantener’ a la empresa. Entre las alternativas, los pilotos han propuesto una reducción salarial del 26% que se sumaría al recorte del 10% en los sueldos de todos sus pilotos –unos 1.400– y una congelación salarial del 16% hasta 2015.


Fuente: Diagonal