domingo, 9 de febrero de 2014

Los húngaros de Transcarpatia y la situación en Ucrania


Bandera de la región de Transcarpatia. Fuente. Wikipedia

Como ya se ha comentado en varias ocasiones en este blog, la región de Transcarpatia, la más occidental de Ucrania, ha pertenecido durante bastantes siglos a Hungría, así que hay una minoría húngara relativamente importante, que supone alrededor  del 12% de la población local de la región (unas 150 mil personas), concentradas sobre todo en la zona fronteriza, donde hay muchas localidades con un porcentaje elevado de población húngara. En la capital de la región, Úzhgorod, la población húngara representa el 7%, en Mukachiv, la segunda ciudad, son el 8,5%, en Hust (tercera ciudad), el 5,3% y en Berehove, la quinta más grande,  el 48,1% (según el censo del 2001), aunque el procentaje de población que tiene el húngaro como lengua materna llega en esta ciudad al 56%. Berehove es el centro de cultura húngara en Ucrania, y de hecho en la provincia de Berehove el porcentaje de húngaros respecto a la población total sube al 80% (en la provincia de Úzhgorod es el 37%, en Vinogradiv el 26%). Otra localidad de importancia local es Chop, justo en la frontera con Hungría, donde el 39% de la población es húngara. Pero además, Transcarpatia es un mosaico de pueblos y etnias aunque en la actualidad el porcentaje de ucranianos ronde el 80%, tradicionalmente es hogar también, además de los húngaros, de minorías eslovacas, rumanas, gitanas, alemanas y otras. Durante el siglo XX el porcentaje de ucranianos ha ido en aumento, mientras que ha bajado el de húngaros o eslovacos. También ha bajado el de rusos, tras la caída de la URSS. Además, tradicionalmente ha habido simpre una fuerte comunidad judía (13% de la población antes del Holocausto). Y por último, hay que tener en cuenta que en realidad gran parte de la población ucraniana no es que sea ucraniana propiamente, sino rusina o rutena, pero es una minoría no reconocida por el estado ucraniano (que los considera simplemente ucranianos).

El hecho de haber pertenecido durante siglos a países diferentes a los del resto de las zonas vecinas de Ucrania, así como la presencia húngara y una larga tradición de convivencia entre las diversas minorías étnicas, le han dado un carácter peculiar, alejado de las regiones vecinas. Y en cuestiones políticas es muy evidente. Si la zona occidental de Ucrania es la más nacionalista (ucraniana), rusófoba, en la que más presencia tiene la extrema derecha y los movimientos fascistas, se da el hecho curioso de que en la punta más occidental, en Transcarpatia, es todo lo contrario. Y allí dominan los partidos antinacionalistas ucranianos, se vota a Yanukóvich en las elecciones y se usa habitualmente el ruso en la comunicación diaria, como lengua franca.

Además de esto hay que tener en cuenta que el movimiento "Naranja", publicitado en Europa Occidental como democrático, pero en realidad plagado de fascistas, empezando por su líder, Yushenko, realizó una política muy agresiva contra las minorías étnicas, atacando las escuelas que enseñaban en las lenguas minoritarias, eliminando los apoyos estatales a la publicación de manuales en lenguas de las minorías, favoreciendo la rehabilitación y la implantación del fascismo en la región, etc. Todo esto llevó a que si bien en un principio los partidos de las minorías étnicas locales simpatizaran con los "naranjas", pasaron rápidamente a engrosar la oposición. Varias asociaciones, entre ellas el principal partido político húngaro de la zona, la Federación Demócrata Húngara de Ucrania (UMDSz por sus siglas en húngaro), firmaron acuerdos de colaboración con el Partido de las Regiones de Yanukóvich, que les prometió apoyo y respeto para las minorías étnicas. La Timoshenko también intentó atraerse a las minorías, pero dado que había sido uno de los líderes del movimiento Naranja, la maniobra dio la impresión de ser un mero intento de tomarle el pelo a la gente, así que no hubo muchos que se creyeran sus promesas. Por eso Yanukóvich consiguió el apoyo de las minorías étnicas de Transcarpatia y desde entonces ha ganado todas las elecciones celebradas en la región (tanto las presidenciales como las parlamentarias).  

Mapa de las elecciones parlamentarias del 2012 en Ucrania. En azul, las regiones donde ganó el partido del presidente actual Yanukóvich, Partido de las Regiones; en rosa las regiones donde ganó Batkivshchina, el partido de la Timoshenko, de derechas, y en marrón, la región donde ganó Svoboda, el partido fascista. Fuente: Wikipedia.

De hecho es la única región occidental donde su partido tiene fuerte implantación. Gracias al acuerdo de las minorías étnicas y al Partido de las Regiones, en el parlamento ucraniano hay varios diputados en representación de estas minorías, por ejemplo István Gajdos, único diputado húngaro en el Parlamento Ucraniano, que lo es dentro de las filas del Partido de las Regiones de Yanukóvich (y que, por cierto, entre el 2006 y el 2012 fue el alcalde de la ciudad de Berehove). Desde el punto de vista de las minorías étnicas, el gobierno de Yanukóvich ha sido bastante beneficioso, el nuevo gobierno cumplió sus promesas en este campo y creó el estatus de lengua regional oficial, se detuvo el ataque contra las escuelas de las minorías étnicas, e incluso se está estudiando la posibilidad de crear regiones electorales en las zonas de mayoría de otras etnias para que puedan ver mejor representados sus intereses.

Lengua mayoritaria en los distintos distritos de Transcarpatia según el censo del 2001. Marrón: húngaro, azul: ucraniano, verde: rumano. Fuente: Wikipedia.

Obviamente todo esto ha tenido gran influencia en cómo ven los miembros de las minorías étnicas de Ucrania, especialmente los húngaros, los sucesos actuales y la supuesta revolución ucraniana (o sea el intento de golpe de estado de la oposición). Si bien la crisis económica, las malas condiciones de vida, los escándalos de corrupción, etc, también los afectan, muchos tienen la impresión de que las cosas podrían ser todavía peor con los "demócratas", esos que salen a la calle con los fascistas de Svoboda sin rasgarse  las vestiduras; Svoboda, por cierto, que ha protagonizado incidentes en Transcarpatia, y de hecho está acusada de haber organizado un ataque contra escolares húngaros en Úzhgorod (en marzo de este mismo año), durante una festividad húngara, así como de de haber atacado diversos monumentos húngaros de la región (la propia Svoboda ha dejado claro que los monumentos húngaros sobran porque eso es Ucrania). Por otro lado, la oposición se ha comprometido a eliminar la ley lingüística ucraniana, que reconoce al húngaro y ofrece un marco legal respetuoso para el uso de las lenguas de las minorías. Así que blanco y en botella...

Centro de Berehovo o Beregszász (en húngaro), ciudad ucraniana donde la lengua predominante es el húngaro. Fuente. Wikipedia.

El portal húngaro de Ucrania Tisza News, le ha preguntado a Mihály Tóth, presidente de honor de la UMDSz (la Unión Demócrata Húngara de Ucrania), dónde están los húngaros estos días y por qué no se ve ninguna bandera húngara en las manifestaciones. Yo habría contestado un poco más directamente, diciendo que si a alguien se le hubiera ocurrido sacar una bandera húngara en la Plaza Maidan, seguramente habría acabado en el hospital, molido a palos por los "demócratas". Pero el señor Tóth es políticamente correcto, en cualquier caso hace algunos comentarios interesantes, por ejemplo que los húngaros que hace años decidideron apoyar inicialmente a los "naranjas" en las manifestaciones ya han visto que la consecuencia fue que una vez en el poder, los "naranjas" estuvieron a punto de suprimir la enseñanza húngara, a pesar de que se habían comprometido a no hacerlo. En otro artículo de este mismo portal se hace una crítica a la oposición bastante dura, por ejemplo, les echa en cara que no tengan un programa para manejar la crisis, sino que únicamente están intenando hacer que caiga el gobierno sin más (el tema de la UE es meramene una excusa). Otro problema que menciona es que además la oposición en realidad está muy dividida, aunque no lo parezca, y cada cual va por su lado intentando ganar más prestigio para tener más opciones a la hora de acceder al poder, no se trata solo de los tres líderes de los partidos de oposición que están, digamos, en el ajo (Yacenyuk, de la derecha, el boxeador Klichko, financiado por los democristianos alemanes, y Tiagnybok, el fascista), sino que además hay otros, como por ejemplo la Timoshenko, aunque sea desde la cárcel.  De hecho lo mismo pasó en el 2004, donde los "naranjas" parecían formar un bloque, pero en cuanto llegaron al poder se empezaron a tirar los trastos a la cabeza unos contra otros. Y mientras tanto la economía ucraniana no mejoró para nada y se fue alejando del camino hacia la integración europea. De hecho, el autor del artículo (un tal Elemér Kőszegi), afirma que en realidad hay bastante apatía en el país, y que no se vive una atmósfera de cambio, que sí se vivía, su opinión cuando los "naranja".

En cualquier caso, la élite política húngara de Ucrania es firme partidaria del acercamiento y la integración a la UE. Por cierto, lo mismo que el partido del gobierno en Ucrania, por mucho que la prensa occidental saque el tema de Rusia hasta en la sopa, para intentar diluir la responsabilidad de la UE en los acontecimientos de estos días. Otra cosa es que los húngaros en general, teman a la oposición porque es ultranacionalista y porque está dispuesta a aceptar cualquier cosa que la UE le ponga sobre la mesa, aunque lesione los intereses del país. 

La región de Transcarpatia recibe este nombre por encontrarse a los pies de los Cárpatos (en concreto los Cárpatos Orientales). Vista desde el monte Gemba (1491 m). Fuente: Wikipedia.