sábado, 8 de marzo de 2014

Movimiento Alternativa Socialista de Panamá condena la política injerencista de su país en Venezuela


Exhortan a las fuerzas populares, revolucionarias y socialistas del mundo y de América Latina a la realización conjunta de una Jornada Mundial de Solidaridad con Venezuela


El Movimiento Alternativa Socialista de Panamá manifiesta su profundo rechazó a las acciones violentas suscitadas en el país en los últimos días por grupos fascistas liderados por la ultraderecha venezolana y del “imperialismo yanqui” que intentan desarrollar un Golpe de Estado al presidente constitucional Nicolás Maduro.

Asimismo, exhortan a la ciudadanía latinoamericana y del mundo a no dejarse engañar por la manipulación propagandística de los grandes medios de comunicación controlados por intereses capitalistas, los cuales exacerban pequeños focos de conflicto callejeros para dar una impresión de caos y descontento generalizados en el país.

A continuación texto oficial:

Frente a la crisis producida por la ruptura de relaciones diplomáticas y comerciales decretada por el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, el Movimiento Alternativa Socialista de Panamá señala:

1. La responsabilidad de la ruptura de relaciones diplomáticas y comerciales entre Venezuela y Panamá es del gobierno panameño, dirigido por el magnate ultraderechista Ricardo Martinelli, quien ha convertido las relaciones exteriores panameñas en punta de lanza del imperialismo norteamericano, tratando crear una situación que justifique una intervención militar extranjera.

2. Desde 2009, Martinelli ha actuado en política internacional como lacayo de los intereses más retrógrados e imperialistas: dictaminó que Jerusalén era la capital de Israel; apoyó el golpe militar ilegítimo contra el presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya; apoyó el golpe de estado contra Lugo, presidente legítimo del Paraguay; apoyó a Japón contra China en una disputa de límites; intentó crear un falso conflicto de límites con Nicaragua para legitimar las pretensiones colombianas en el Caribe; y votó contra el reconocimiento de Palestina en la Asamblea General de la ONU, junto a media docena de países títeres de Estados Unidos. En todos esos casos Martinelli actuó como lacayo, y ahora lo hace contra Venezuela.

3. El gobierno de Martinelli carece de legitimidad para hablar de democracia y derechos humanos tanto en Panamá como en Venezuela. Martinelli y sus autoridades policiales masacraron a trabajadores bananeros de Changuinola en julio de 2010, donde se contabilizaron hasta 10 muerto y 50 heridos de gravedad a manos de la policía; esas mismas autoridades asesinaron, violaron, torturaron hombres y mujeres del pueblo Gnabe-Buglé, en el verano de 2012 en san Félix; y en la ciudad de Colón, en octubre de 2012, murieron por armas de fuego disparadas por la policía otras 4 personas. Ni siquiera vamos a listar los otros derechos democráticos, económicos y sociales pisoteados. Lo que menos interesa a Martinelli es la democracia venezolana, siendo él mismo un autócrata en Panamá.

4. La situación venezolana de hoy nada tiene que ver con lo que pasó en Panamá en 1989, como falsamente argumenta Arturo Vallarino embajador del régimen panameño en la OEA, porque acá al anularse las elecciones de aquel año se había roto el orden constitucional, mientras que Nicolás Maduro es el presidente legítima y democráticamente electo por el pueblo venezolano, lo cual no quieren reconocer ni la oposición de extrema derecha de ese país, ni el imperialismo yanqui, ni el gobierno lacayo de Martinelli.

5. Se han quitado la careta los seudo “progresistas” y “socialdemócratas” del PRD y Panameñismo, empezando por el propio Juan C. Navarro (cuyo asesor de campaña es J.J. Rendón, prófugo de la justicia venezolana), pasando por el cantante Rubén Blades, el ex presidente Ernesto Balladares, y ex funcionarios de su cancillería, quienes se han cuadrado detrás de Martinelli en el bando de los lacayos al imperialismo yanqui. Recordemos que J. C. Varela también apoyó el golpe contra Zelaya en Honduras, siendo ministro de Relaciones Exteriores. Ellos, la partidocracia panameña, son amigos de la partidocracia venezolana de “adecos” y “copeyanos”, que controló ese país por 30 años hasta que el pueblo se cansó y los echó del poder en 1998, ejemplo que temen que siga el pueblo panameño pronto.

6. Llamamos a la ciudadanía panameña y latinoamericana a no dejarse engañar por la manipulación propagandística de los grandes medios de comunicación controlados por intereses capitalistas, los cuales exacerban pequeños focos de conflicto callejeros en Venezuela, para dar una impresión de caos y descontento generalizados, mientras que nunca dieron preminencia a las luchas del pueblo panameño contra la “Ley Chorizo”, la minería e hidroeléctricas. Esos mismos medios son los que casi no destacaron el importante Paro Agrario realizado por el campesinado colombiano contra el TLC con Estados Unidos,a fines de 2013, que fue duramente reprimido por el gobierno de Juan Manuel Santos a costa de muchísimas vidas.

A las organizaciones obreras y populares de Panamá, les exhortamos a la solidaridad con el hermano pueblo de Venezuela y su gobierno con la plena conciencia de que allí se está librando la lucha por el futuro del continente, entre: las fuerzas oscuras de las oligarquías locales, con apoyo de los intereses del imperialismo yanqui, que aspiran a que no cambien ni la opresión, ni la explotación económicas que hemos sufrido por siglos; y las fuerzas populares que luchan por un mundo sin discriminación, ni explotación de clase, con democracia y justicia social.

Exhortamos a las fuerzas populares, revolucionarias y socialistas del mundo y de América Latina a la realización conjunta de una Jornada Mundial de Solidaridad con Venezuela.


Panamá, 6 de marzo de 2014