domingo, 9 de marzo de 2014

Resistencia Popular Anti-fascista en Ucrania



Hasta hace poco, las fuerzas neofascistas que se han hecho con los órganos de gobierno en Kiev, en el trascurso del golpe de Estado, estaba celebrando su triunfo. Hoy se ven totalmente a la defensiva, al encontrarse con la resistencia resuelta de las masas populares del sur y el este del país y con una grave crisis económica, que en el transcurso de Maidán solo ha hecho que agravarse.

De sus desgracias, la camarilla gobernante debe culparse a sí misma, y no a la “mano maléfica” de Moscú. Este grupo enseguida demostró su naturaleza neonazista, rusófoba, al comenzar a destruir los monumentos a Lenin y a los soldados libertadores soviéticos, al derogar la ley sobre el estatus de la lengua rusa, al enviar bandas de matones y saqueadores a los centros industriales del Este, con mayoría de población rusoparlante.

Al encontrar una fuerte resistencia del pueblo en Crimea, Járkov, Donetsk, Odessa, Dniepropetrovsk y otras ciudades, la élite gobernante de Kiev optó por la imposición de una dictadura directa del gran capital. Como gobernadores de una serie de regiones, fueron elegidos los mismos oligarcas, que anteriormente se escondían a la sombra de los politicuchos mercenarios de los diferentes  “Batkivschina”, “UDAR” y “Regionales” de turno.

Como hecho muy elocuente del agudo carácter de clase del nuevo gobierno, hemos podido ver como el presidente del Congreso hebreo europeo, I. Kolomoiski, ha sido designado gobernador de la región de Dniepropetrovsk, el mismo que, como asegura la prensa, ha estado financiando al partido profascista y antisemita “Svoboda”. Esto confirma que la oligarquía mundial está dispuesta a servirse de los nazistas más recalcitrantes, en la tarea de aplastar la aspiración popular de justicia social y del restablecimiento de la unión histórica de los pueblos hermanos de Rusia, Ucrania y Bielorrusia.

Una particularidad importante de las manifestaciones populares revolucionarias  del sur y este de Ucrania, y sobre todo de Crimea, es que han estado dirigidas, tanto contra los usurpadores neofascistas del gobierno de Kiev, estrechamente relacionados con el capital trasnacional, como contra el clan oligárquico de “Donetsk”, que ha establecido su dictadura política y económica en esas regiones.

El PCFR rechaza los intentos de burda intromisión de Occidente en los asuntos internos de Ucrania. Estamos convencidos, de que la crisis actual, que ha dejado al país al borde de una guerra civil fratricida, ha sido provocado, entre otros, por los EEUU y sus aliados, que desde hacía tiempo aspiraban a arrancar Ucrania de Rusia, acogerla en la OTAN, y convertirla en su colonia y cabeza de puente para la agresión militar contra nuestro país.

Podemos comprobar la hipocresía de Occidente, cuando por un lado, arrebata por la fuerza una región enteramente serbia como Kosovo y Metohia, mediante su intervención directa y las limpiezas étnicas. Frente a eso, tiene el cinismo de no reconocer la voluntad popular de Crimea y otras regiones, que aspiran a reunificarse en Rusia. Sin decidirse a emplear la fuerza militar, Occidente pretende atar las manos de las fuerzas prorrusas, antioligárquicas del sur y el este de Ucrania, enviando a esas zonas a sus destacamentos de “intermediarios”, “representantes especiales” y demás “pacificadores”.

El PCFR respalda la actuación del gobierno ruso, que está prestando ayuda a la fuerzas prorrusas del sur y el este de Ucrania y Crimea. Consideramos que las medias que ha adoptado Moscú han contribuido a la defensa de la población de esas regiones. Al mismo tiempo, hemos de constatar que la política de los dirigentes de la federación de Rusia, en relación con Ucrania y la población rusoparlante, en el transcurso de muchos años, ha tenido un carácter muy lánguido, podo definido, pues ha estado exclusivamente dirigido a asegurar el tránsito de nuestro gas a Europa. Es imprescindible hacer una revisión completa de esa política. En concreto es necesario conceder un carácter mucho más global a nuestras relaciones con el hermano pueblo de Ucrania. Es imprescindible incrementar la cooperación en la esfera industrial, científica, cultural y educativa.

El PCFR muestra su solidaridad con todos los participantes de la resistencia popular, rusos, ucranianos, gentes de todas las nacionalidades, que han salido a las calles en defensa de sus ciudades frente a los banderistas neonazis. Expresamos nuestra solidaridad  con los comunistas ucranianos, que han sufrido la violencia  de los extremistas de Maidán. Estamos observando un alarmante incremento de la presión contra los participantes de la protesta popular, contra los rusos y la población rusoparlante, y de las represalias que se están tomando contra ellos. Exigimos poner fin al abuso de poder del gobierno ilegítimo de Kiev y la persecución de los partidarios de la amistad con Rusia.

Estamos convencidos de que las fuerzas sanas de la sociedad ucraniana se impondrán y enviarán a los herederos de Bandera, a las cavernas subterráneas de las que han salido.