jueves, 27 de noviembre de 2014

Las advertencias sobre el Centrismo político no son gratuitas


¿Se ha entendido que en política hay izquierda, centro y derecha? Los comunistas nos dedicamos a la política porque el comunismo no es sólo una filosofía o una moral, o una visión de la economía; EL COMUNISMO ES TAMBIÉN UNA POLÍTICA, además de todo lo demás (filosofía, moral y economía): EL COMUNISMO ES UN MÉTODO POR ALCANZAR EL PODER Y TRANSFORMAR EL ESTADO Y LA SOCIEDAD. El Comunismo es toda una estrategia de conquista y conservación del Poder político, y señala los instrumentos, la táctica para alcanzar los objetivos estratégicos. 

El Comunismo político dice, sin clase obrera no podemos conquistar el poder para los comunistas; y si lo conquistamos con la clase obrera es que el poder es para ella. El Comunismo conquistará el Poder político sólo si se apoya en la clase obrera e inmediatamente después le entrega el Poder, de lo contrario no podrá haber Revolución (como conquista del Poder) y mucho menos transformación social y económica (que va incluida en la Revolución). 

El Centrismo político se da en los partidos de izquierda y también en los partidos "comunistas": Para los centristas parece que la Revolución se acaba con la conquista del Poder político, a veces ni siquiera llegan a conquistar el Estado y se conforman con haber conquista un Partido, una burocracia. Una vez que el centrista conquista un cargo burocrático, ya sea una secretaría, una presidencia o una comandancia, se dedica a gestionarlo, gana tiempo, negocia con los extremos de izquierda y derecha; una vez la de un mendrugo de pan a la izquierda, para que se entretenga y no se muera de hambre, otra vez le da algún carguito o puestecito a la derecha para que se sienta representada y vea que se le tiene en cuenta. El centrista "apacigua" la Revolución, la va bajando de tono y de fuerza, la va venciendo diciendo que cumple con sus promesas, la va engañando, la va comprando, hasta que, finalmente, llega la derecha, y ésa desahucia a los centristas y, de paso, derrota completamente a la Revolución. 

Por más que el Centro se quiera vestir de izquierda, si aplaza la entrega del poder a la clase obrera, si la aparta, si la divide, si antepone a la burocracia por delante de la clase obrera, si antepone los intereses electorales, el reparto de cargos, la gestión del dinero, el Centro traiciona entonces a la clase obrera, y va estrechando cada vez más fuertemente su relación y alianza con la derecha (con la burguesía). 

El Centro sobra, el Estado sobra, el partido es sólo un instrumento (no un fin en sí mismo). El "Estado" obrero no es, por definición, un Estado (como lo puede ser el burgués o el feudal), sino lo contrario al Estado, un semi-Estado (la tumba del Estado). El Partido Comunista no es, propiamente, un partido (como el burgués o el de señoritos); el Partido Comunista no gestiona nada ni administra nada en el Estado obrero, es sólo un instrumento; el Partido Comunista no acumula privilegios, ni sus miembros tienen preferencia en nada ni están por encima de nadie; los miembros del Partido Comunista están para servir a la clase obrera, no sirven para nada más ni se les pide otra cosa. Los miembros del Partido Comunista ni forman parte de una burocracia ni de una empresa, privada o pública, por el hecho de ser miembros del Partido Comunista. El dirigente del Partido Comunista es el último a la hora de beneficiarse de un derecho colectivo y el primero a la hora de sacrificarse por la causa de los trabajadores. Así debe ser, y para quien no sea así no tiene el derecho ni el honor de llamarse miembro del Partido Comunista.

Vemos como el Centrismo político está bien instalado en las organizaciones que se llaman "obreras" de determinados países (a la vez que toleran una buena parte de derechismo); esto es muy grave y muy peligroso, no sólo porque es la advertencia más sería de aburguesamiento y derechización de las políticas de esos países y de esas organizaciones, sino porque la clase obrera es la primera víctima de ese corrimiento de fuerzas hacia la derecha. Lo cual conduce al aumento de la explotación económica de los trabajadores, y a la destrucción de los instrumentos democráticos de la clase obrera (entre ellos, el Partido Comunista).

Si se tiene una permanente actitud de negociación con la derecha, y esto quiere decir con el Capitalismo y con el Imperialismo, esto pasa factura, y le toca pagar a la izquierda política y concretamente a la clase obrera, en todos los sentidos.

Permitirse el lujo de destruir a la clase obrera es permitirse el lujo de destruir las instituciones políticas y económicas de un país, es permitirse el lujo de destruir la cultura de un país, es permitirse el lujo de hundir a la sociedad en la miseria y la violencia. QUIENES SE PERMITEN TAL LUJO DEBERÍAN SER DENUNCIADOS COMO TRAIDORES DE LESA PATRIA, y llevados presos ante el máximo Tribunal de Justicia de ese país. 

El Centrismo político no es ninguna inocentada y puede comprometer el destino de lucha anti-imperialista de los pueblos del mundo, de hecho ya la está comprometiendo parcialmente. 

Seguiremos informando y, en el futuro, denunciando a quienes desde nuestro punto de vista están sirviendo al Imperialismo para reposicionarse y reimplantar con más fuerza el Capitalismo en el mundo. 

Saludos militantes y comunistas.


Célula Comunista de Villaverde (26-11-2014)





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