domingo, 28 de diciembre de 2014

El año 2015 es el año de la consolidación del Campo Anti-Imperialista


El mundo capitalista se sumergió en una crisis económica profunda en 2010 que comenzó en el verano de 2007 y que tiene como antecedentes la guerra militar en Oriente Medio y la guerra económica entre Estados Unidos y la Unión Europea.

La crisis económica del capitalismo ha sido especialmente intensa en los países de la periferia del mundo capitalista desarrollado (de la Europa Mediterránea y Atlántica), y ha tenido como consecuencia la ampliación de las zonas de conflicto militar en el mundo (hacia África y hacia Asia) y la rendición económica de la Unión Europea ante Estados Unidos (negociación del Tratado Transatlántico de Inversiones y Comercio, y Plan Juncker de reactivación económica). 

La crisis capitalista nació de la guerra y de la rivalidad inter-imperialista en la expansión de los mercados y planteó como solución para el sistema capitalista más guerra y la unificación de los mercados de América del Norte y de Europa hasta el Este de Ucrania. Paralelamente a la crisis sistémica del capitalismo, se amplía la construcción de nuevas zonas de integración económica, en clave capitalista, en América Latina, en Asia y en el Pacífico. 

Las nuevas zonas mundiales de integración económica capitalista suponen una competencia y rivalidad económica y política para los centros de administración del sistema capitalista en el hemisferio occidental. La lógica de la globalización, impulsada por agencias internacionales que provienen del final de la II Guerra Mundial, consolidadas tras el final de la Guerra Fría, amplía la influencia del sistema capitalista a la vez que integra a todo el mundo en un sistema más conectado e inter-dependiente. Aunque las nuevas zonas de expansión del Capitalismo (en Asia y América Latina) traten de ganar soberanía frente a los centros mundiales del sistema, al final la negociación más importante se desarrolla en las agencias mundiales de la II Guerra Mundial (ONU, FMI, Banco Mundial, GATT-OMC) y es ahí donde los viejos centros capitalistas occidentales quieren seguir contando con fuerza para doblegar al resto del mundo.

Además, la carrera económica va de la mano de la carrera armamentista, el sistema capitalista sólo puede sobrevivir si doblega a los países que tratan de ensombrecerle y cambiar su naturaleza --de aniquilarlo, en definitiva. De la crisis económica del 2010 se está saliendo con las recetas que el propio Capitalismo ha dado para resolver su crisis, hablando con su lenguaje y ofreciendo soluciones desde su lógica.

La esperanza de los pueblos para el siglo XXI y la construcción del Socialismo proviene de que en la competición inter-imperialista entre distintos centros de poder capitalista a nivel mundial, surja una conciencia soberana sobre los derechos e intereses de los países, haciendo frente con cada vez mayor eficacia a los viejos centros de poder capitalistas; a partir de esta rivalidad entre países capitalistas se puede ampliar la democracia nacional y profundizar en los intereses del pueblo soberano. 

Los Comunistas, a esta revolución democrática y popular, aportamos tanto nuestra experiencia de clase como nuestras estructuras organizativas, siempre también desde nuestra propia soberanía política y militante, con nuestro propio programa y con nuestras propias estructuras.

En ningún caso, la estrategia insurreccional puede dar cobertura a golpes de Estado anti-democráticos que allanen el camino para el neoliberalismo y el fascismo. La lógica de la insurrección popular, que es la lógica del Socialismo y del Comunismo, debe ponerse al servicio de la formación de grandes mayorías anti-imperialistas, democráticas y populares, en las que la clase obrera adopte un carácter decisivo en la formación de las políticas de Estado.  


Célula Comunista de Villaverde (27-12-2014)

--
Foro "No a la Guerra Imperialista" en Facebook: https://www.facebook.com/groups/301202956654207/