lunes, 13 de julio de 2015

El fin de los tiempos: la guerra de culturas

Escrito el 1 de julio de 2015.


Últimamente, sigo con mucho interés los relatos sobre el "fin de los tiempos" (no exactamente sobre el "fin del mundo"). Por cierto, no confundir aquello con la tesis de Fukuyama del "fin de la Historia" y que se entendió muy mal, comprensible si la réplica la impulsa un personaje tan sospechoso y confuso como Ignacio Ramonet. Pero, en fin... de los barros de los 90 los lodos del 2010.

Como digo, el "fin de los tiempos". De qué va esto. Bueno, ciertamente va esto del Apocalipsis (en griego, "revelación") sobre el futuro de la civilización. Los romanos contemplaron el apocalipsis de su civilización, y la Edad Media el suyo (hay quien dice que se trata del mismo apocalipsis: en fechas posteriores se manipularía la datación histórica para que el Imperio romano y la Edad Media no coincidieran). De manera que este tema del "fin de los tiempos" es recurrente al final de una civilización.

En Occidente, tenemos nuestro propio libro canónico (normativo) que nos habla de este final, es El Apocalipsis de San Juan. En ese libro se dicen muchas cosas, sujetas a muchas interpretaciones. Quien quiera abordarlas, recomiendo tres líneas de interpretación (*):

- La evangélica-adventista (Victor Sanvicens): https://www.youtube.com/user/confertres/videos

- La evangélica-sionista (): https://www.youtube.com/user/osnimuv/videos


Hay más líneas, al menos, en lo que se refiere al cristianismo occidental, pero estas son las más punteras en mi opinión. Claro, siempre le queda el consuelo para los nihilistas-paganos o ateos-materialistas de seguir otras que rebajen la carga dogmática del mensaje escatológico o que nos entretengan con los fuegos de artificio de este final de Era, y en donde el dragón saque fuego por la boca será la celebración de la Unión Europea, y en donde sea la expulsión de los cristianos de Oriente Medio la consecución de la paz mundial.

El libro del Apocalipsis de San Juan aparentemente es fácil de entender, lo que ocurre es que está sujeto a interpretaciones doctrinales que amplían su complejidad y enriquecen su significado. De la misma forma que cualquier otra ciencia, se avanza en su comprensión según se gana en su conocimiento. El mensaje es valido para quien lo quiere entender y aceptar, de la misma forma que un mapa de posicionamiento geoestratégico. El Apocalipsis de San Juan posiciona al "alma" entre el Cielo y la Tierra en un momento determinado.

Se exige, por tanto, un "salto de fe" para entenderlo. Sí o no, de la misma forma que tienes que "creer" que hay una correspondencia entre lo que dicen los intérpretes del Apocalipsis y los hechos.

Y, claro, el problema estriba en que hay diversas interpretaciones para un mismo libro (de la misma forma que pasa en la ciencia económica y en tantas otras). ¿No actuarán los seguidores de una línea de interpretación de una forma y los seguidores de otra línea de interpretación de otra "forma distinta"?

Más endiabladamente todavía, ¿no emplearán las fuerzas en liza en este final de era el trasfondo teológico y religioso (ideológico, en definitiva) para justificar sus posiciones y actuaciones de una forma u otra?

Naturalmente, por eso es doblemente interesante acceder a esas interpretaciones teológicas, tanto si se cree como si no se cree en ellas, lo que está claro es que los ejércitos en guerra en esta pelea van a recurrir a ellas de una u otra forma.

Grecia se ha expuesto innecesariamente a este enfrentamiento.

Grecia ha ocupado un lugar en este enfrentamiento mundial desde finales de enero, un lugar que no le corresponde o donde tiene las de perder. Con un ejército sobredimensionado y con una disputa territorial permanente, ¿a qué aspiraba? ¿A salirse del euro, de la OTAN, a enfrentarse con Turquía, a qué?

Si la jugada era salirse del euro para acceder al BRICS (o a la zona de libre comercio que está creando Rusia), mejor haberlo dicho sin ambages.

Pero las mentes calenturientas de Syriza, atravesados por mil conflictos, prefieren apurar al máximo, el resultado es que han llevado al país al borde de la guerra civil.

El escenario final de este enfrentamiento mundial será Jerusalén, pero antes deben lanzar un insulto sobre el mundo musulmán como jamás otro le lanzaron, uno que reduzca a una broma las caricaturas del profeta Mahoma (o Muhammad).

Si para entonces los griegos todavía están dispuestos a dar la batalla en el lado correcto de la Historia, serán bienvenidos. La bestia que salió del mar, que es la bestia de las democracias "talasocráticas", que fundó la nueva Babilonia en el continente americano, y el leopardo alemán, son demasiado poderosas para hacerles frente solos, aunque os consideréis dignos hijos de los 300 de Leonidas.

Dejadlos que se acerquen, dejad que se acerquen como lindos gatitos, risueños y juguetones.


Benito García Pedraza
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(*) El primer canal presentado

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Foro "No a la Guerra Imperialista" en Facebook: https://www.facebook.com/groups/301202956654207/