domingo, 30 de julio de 2017

El temor a la baja participación en las elecciones de la Asamblea Constituyente activa las coacciones del madurismo

Aunque en Venezuela el único requisito para votar es la cédula de identidad (documento de identificación), hoy el chavismo aplicará un método de control a través del «carnet de la patria» (documento ideológico) para saber quiénes votaron y quiénes no en la elección de la Asamblea Nacional Constituyente impulsada por Nicolás Maduro y boicoteada por la oposición. «Seguramente, en la puerta va haber un equipo de trabajo para chequear el carnet de la patria, porque yo quiero que con carnet de la patria me chequeen, con mi código QR para demostrar que sí voté. ¿Qué les parece la idea? ¡Aprobada!», precisó Maduro de cara a los comicios de hoy. La misma advertencia la hicieron otros portavoces del Gobierno y éste es uno de los chantajes con los que el Gobierno aspira a frenar la abstención defendida por la oposición. El llamado «carnet de la patria» es una especie de inventario, digitalizado y con código QR que ideó el Gobierno para precisar cuántas personas son beneficiarias de sus programas sociales. Pensionistas, discapacitados, trabajadores de la administración pública, estudiantes y demás están registrados.


Votantes eneñando el carné de la patria con el que deben identificarse para poder votar

Jhonny Tovar tiene 73 años y aunque es opositor al Gobierno de Maduro tiene serias dudas sobre asistir o no a la Constituyente ante la presión de que podría perder el único beneficio por su vejez: la pensión. «Las personas del Consejo Comunal de donde vivo me dijeron: abuelo, no se le ocurra no ir a votar por la Constituyente, mire que si no le van a quitar la pensión por la que tanto trabajó», apuntó el anciano. Tiene la posibilidad de votar nulo, pero no está muy familiarizado con la tecnología del sistema de votación y no sabe cómo hacerlo. Mientras relata como lo amenazaron, a Tovar se le derraman las lágrimas. En las oficinas de los ministerios, institutos públicos y demás dependencias del Estado, los jefes tienen una sola orden: asegurarse de que cada uno de sus subordinados vaya a votar. Les informan y los revisan a través de memorandos, de mensajes de texto y de recordatorios boca a boca. En el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas, la amenaza a los trabajadores es degradarlos de puesto si se comprueba que no han ido a votar. «Se supone que éste es un centro del saber, de personas preparadas, y que nos amenacen así es la muestra de por qué la gente no quiere que esto continúe. Algunos irán y otros nos arriesgaremos a ver qué pasa si no vamos», apuntó una hematóloga de la institución bajo anonimato.


En Venezuela siguen faltando los productos básicos como harina de maíz, arroz, aceite, azúcar, café, leche, pasta y mantequilla. Infructuosamente, el Gobierno ha tratado de solventar la crisis con comida importada desde México y distribuida por los Comités Locales de Abastecimiento y Producción, los populares CLAP. En muchos barrios pobres como Catia, El Silencio, Quinta Crespo y la Avenida Baralt, los productos no llegaban desde hacía tres meses. No obstante, pocas horas antes de la Constituyente aparecieron las cajas de alimento con una advertencia: «La Constituyente va». Celia Bastardo, una de las beneficiarias de los CLAP en Catia asegura: «Perdieron el marcador con el que rayaron las cajas, perdieron su tiempo y van a perder gente que vote por ellos, porque ni yo ni mi familia iremos», afirma. Cada sector social tiene una advertencia. A los estudiantes de universidades públicas los coaccionan diciendo que perderán la beca; a los beneficiarios de la Misión Vivienda, que perderán la casa; a los deportistas, que les quitarán el patrocinio e incluso a los que son beneficiarios de varios programas sociales, que quedarán fuera de todos.


Mientras el Gobierno construye su mejor escenario para derrotar la abstención, la oposición, a través de uno de sus líderes, Henrique Capriles, llamó ayer a que hoy las calles se llenen de gente rechazando la elección y que los centros electorales se queden vacíos. Por su parte, el chavismo crítico con Maduro pidió la abstención o el voto nulo a un proceso que desde el principio calificaron de ilegítimo. La presidenta del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, advirtió ayer de que en 53 de los 335 municipios del país caribeño se han registrado hechos de «violencia política focalizada» en medio de la oleada de protestas que comenzó el 1 de abril y que ha dejado 109 muertos, cientos de heridos y casi 5.000 detenidos. Asimismo, las Fuerzas Armadas, que custodiarán con más de 200.000 efectivos los comicios, han reiterado que procurarán la continuidad del proceso y atenderán cualquier «amenaza» en este sentido haciendo «uso proporcional de la fuerza».

Fuente: ABC


Chavistas contra Maduro y el neoliberalismo


Chavistas anti-maduristas:




Chavistas denuncian el fraude Constituyente de Maduro:





Chavistas apoyan el referéndum contra la Constituyente de la oposición que domina el Parlamento Nacional:




Ex-ministro Navarro reivindica el legado de Chávez y la Constitución de 1999:

sábado, 29 de julio de 2017

EL CHAVISMO CRÍTICO POR EL RESTABLECIMIENTO DE LA VIGENCIA EFECTIVA DE LA CONSTITUCIÓN

RECHAZAMOS LA INJERENCIA EXTRANJERA, LA CONSTITUYENTE AUTORITARIA DE MADURO Y EL LLAMADO “GOBIERNO DE UNIDAD NACIONAL” DE LA MUD [Publicado en: El Portal de la Izquierda Latinoamericana]

De cara a todo el pueblo venezolano, organizaciones e individualidades identificadas con las corrientes y movimientos del Chavismo Crítico, en vinculación con la lucha social y política por el restablecimiento de la vigencia y efectividad de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV) aprobada por el pueblo en referéndum el 15 de diciembre de 1999, manifestamos la disposición de trabajar juntos y asumir posiciones comunes sobre la crisis actual que vive nuestra sociedad.

Lo hacemos en pos de la recuperación del funcionamiento democrático y constitucional, de darle respuesta inmediata al grave deterioro de las condiciones de vida de nuestro pueblo, de repensar el proceso de la revolución bolivariana, del rescate de sus conquistas y de la conducción del país, así como para la superación de los graves errores de política pública y desviaciones de quienes pretenden fungir como su dirección política.

En torno a estos propósitos planteamos:
  1. Defender los logros y conquistas de la Revolución Bolivariana, así como la Constitución de 1999 actualmente vulnerada, luchando por el restablecimiento de su efectiva vigencia, en el marco del art. 333.
  2. Exigimos la inmediata suspensión o retiro de la propuesta de “Asamblea Nacional Constituyente” (ANC) inconsulta e inconstitucional, actualmente impulsada por el alto gobierno y el Presidente Maduro.
  3. Llamamos a la conciencia política y unidad del pueblo, frente al Proyecto de Estado crecientemente autoritario que violenta los derechos del pueblo como poder constituyente originario. Utilizaremos todos los instrumentos legales y de participación democrática que nos da la CRBV, para la anulación de su ilegítima convocatoria y de sus bases comiciales, ya que contrarían los principios para celebrar unas elecciones libres, justas y universales.
  4. De no ser suspendida o retirada la propuesta de “ANC”, y ante la posible realización de elecciones previstas para el domingo 30 de julio 2017 y frente a los llamados públicos a la participación bajo amenaza de coacción en el contexto de un Estado de Excepción, llamamos al pueblo a NO convalidar tal propuesta de ANC, y por lo tanto, a ejercer el derecho a no asistir a tales comicios, promoviendo la abstención activa consciente (o de no ser posible, el voto nulo consciente) como vía para el disenso popular y demostración de su carencia de legitimidad democrática.
  5.  Rechazamos categórica y rotundamente cualquier injerencia extranjera, como las más recientes amenazas de Trump y el Gobierno Norteamericano, con su anunciado bloqueo de venta de alimentos y “fuertes sanciones económicas”, cuya primera víctima sería el pueblo venezolano. Al mismo tiempo denunciamos los acuerdos económicos lesivos para la Nación y su soberanía que viene impulsando el gobierno de Nicolás Maduro con compañías transnacionales en la Faja Petrolífera y en el Arco Minero del Orinoco, así como las negociaciones del patrimonio público nacional con “Fondos Buitres”, en dirección contraria a la Independencia Nacional. Señalamos el silencio cómplice de la MUD frente a estas políticas de entrega y la actitud de aquellos sectores políticos que auspician la injerencia en contra de la Nación. Acusamos tanto al gobierno como la MUD por venir propiciando irresponsablemente las condiciones que debilitan y lesionan al país y que lo exponen a escenarios de intervención extranjera.
  6. Rechazamos el anuncio de la coalición opositora de la MUD y sus acciones de instrumentar a la Asamblea Nacional para la conformación inconstitucional de poderes del Estado y Gobierno, bajo la denominación de un llamado “Gobierno de Unidad Nacional”, con el nombramiento de nuevos magistrados del TSJ por la AN, y que junto con la convocatoria a la Constituyente Presidencial, se inscriben en la lógica de la fragmentación del Estado constitucional de 1999, el escalamiento del conflicto y el propiciamiento una guerra civil.
  7. Defendemos la independencia, legalidad, constitucionalidad, respeto mutuo e integridad de todos los poderes públicos del Estado Democrático y Social de Derecho y de Justicia, de manera ajustada a la CRBV, particularmente, ante la ofensiva en curso contra el rol institucional del Ministerio Público, y manifestar nuestra solidaridad activa con la fiscal general de la república, Luisa Ortega Díaz, en sus actuales esfuerzos para el restablecimiento de la efectiva vigencia de nuestra Constitución.
  8. Dedicamos todo nuestro empeño a evitar el escalamiento del conflicto y el desencadenamiento de una guerra civil, que no traería soluciones a los problemas vividos y sentidos por el pueblo, acarrearía mayores sufrimientos a la población y propiciaría aún más los riesgos de intervencionismo imperialista o foráneo. ¡No al enfrentamiento violento y sangriento entre venezolanos y venezolanas! Abogamos por el multi-diálogo, inclusivo e integrador de todos los sectores sociales y políticos. Favorecemos las iniciativas que conduzcan a propiciar ese multi-diálogo inclusivo e integrador, como reflejo de toda la sociedad, tendente al logro de la paz, la justicia y la reparación de víctimas, que no puede ser objeto de un exclusivo manejo por parte de las direcciones políticas del gobierno (PSUV) y de la MUD, y por consiguiente debe incorporar a los sectores no comprometidos con la polarización política del país.
  9. Exigimos pleno respeto a los derechos humanos y democráticos. Condenamos la represión estatal desmedida, no diferenciada ni proporcionada, de tipo letal contra las protestas pacíficas del pueblo, así como toda violencia política y social, particularmente la violencia de grupos “foquistas”, fascistas o de tipo paramilitar de cualquier signo político, así como toda conducta regida por el odio, la segregación, el revanchismo, el racismo, o cualquier acto de vulneración del derecho a la vida.
  10. Exigimos la liberación de todos los detenidos por protestar que no estén incursos en delitos penales, la supresión de la aplicación de la justicia militar como forma de criminalización de la protesta y el cese de las detenciones masivas.
  11. Así mismo, condenamos las agresiones a periodistas y comunicadores sociales en el marco de sus actividades de reportaje de las manifestaciones públicas. Condenamos igualmente, las persecuciones, calumnias y retaliaciones motivadas por diferencias u opiniones políticas. Reivindicamos en todos los espacios el pleno ejercicio de la pluralidad política democrática.
  12. Defendemos el derecho del pueblo venezolano a mantener condiciones de vida dignas y satisfacer sus necesidades fundamentales, tal como lo plantea la CRBV, proponiendo y procurando soluciones urgentes e inmediatas a la crisis económica y social, especialmente en atención a la emergencia alimentaria y la falta de medicamentos, con prioridad para las necesidades sociales junto con el combate a la corrupción y la fuga delictiva de capitales, tomando las medidas conducentes a la recuperación de los recursos económicos del país.
  13. Exigimos que no se siga descargando la crisis sobre el sacrificio del pueblo trabajador y que se abran canales para posibilitar la recepción de toda ayuda solidaria que no comprometa ni lesione nuestra soberanía nacional.
  14. Comunicamos nuestra disposición de trabajar por el encuentro, diálogo, reagrupamiento y re-orientación política del chavismo de base, crítico, democrático y descontento, molesto con el rumbo y políticas del gobierno, que en nuestro concepto son ajenas al legado de Chávez, a la Constitución que nos dimos junto a él, a la democracia participativa y protagónica, a los valores éticos y al conjunto de los principios inspiradores de la revolución bolivariana. De igual manera nos opondremos y combatiremos cualquier proyecto de signo conservador y de ajuste neo-liberal.
Normalicemos la vida del pueblo venezolano con la restitución del “…Estado democrático y social de derecho y de justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y, en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político” (Art. 2 CRBV).

FIRMANTES

Marea Socialista: Gonzalo Gómez, Carlos Carcione, Gustavo Martínez. César Romero, Andrea Pacheco, Juan García, Zuleika Méndez

Integrantes de la Plataforma Ciudadana en Defensa de la Constitución: Héctor Navarro, Esteban Emilio Mosonyi, MG Cliver Alcalá, Gustavo Márquez, Oly Millán, Ana Elisa Osorio, Freddy Gutiérrez Trejo, Edgardo Lander, Santiago Arconada

Miembros del movimiento amplio Desafío de Todos – DDT: MG Rodríguez Torres, Fernando Vegas, Walter Boza, Richard Chacón, Valentin Hereida.

MG Alexis López Ramírez

Diputado nacional PSUV Germán Ferrer

Gabriela del Mar Ramírez

Integrantes de la Plataforma contra el Decreto del Arco Minero: Anaís López

UPP89: Reinaldo Quijada

Profesores universitarios: Javier Biardeau, Jesús Puerta, Edgar Pérez Rueda, Alejandro Bruzual

jueves, 20 de julio de 2017

El régimen criminal de Maduro

La Asamblea Constituyente convocada en Venezuela, para la que están previstas elecciones este mes (organizadas y supervisadas por el Poder Electoral venezolano, a diferencia de las recientes elecciones realizadas por la oposición/parlamento de Venezuela, a pesar de que el presidente omnipotenciario Maduro dijo que las iba a "tolerar"; como si la democracia necesitara de "tuteladores", es decir dictadores, o al pueblo se le pudiera comprar con regalos, una práctica demasiado extendida en Venezuela y otros países), esta Asamblea Constituyente del madurismo se basa en una muy discutible interpretación de la Constitución de Venezuela y no cuenta, como decimos, con el respaldo de la mayoría de la población (obviamente, como el madurismo tiene en su poder de manera golpista y fraudulenta todos los poderes del Estado, podrá manipular e instrumentalizar para hacer creer lo que quiera, pero, como decía un eximio comunista, "los hechos son tozudos", y la verdad es la verdad la diga Agamenon y su porquero, un atributo de la verdad que debe servir a los débiles para defenderse de las injusticias), por extensión, el madurismo tampoco cuenta con el apoyo de la mayoría de los partidos políticos, de las "fuerzas vivas" de la sociedad, como se decía antes, agentes sociales, etc., es así de claro y esta verdad podrán intentarla camuflar y disfrazar desde el régimen madurista, desde el Palacio de gobierno de Miraflores, sus capitidisminuidos aliados políticos como quieran, pero al final acabará saliendo a la luz.

Es la pretensión de un partido en el gobierno (muy mermado, por más que maneje la chequera y el amedrentamiento) y de sus apoyos sociales e institucionales de mantenerse en el poder a cualquier precio, y para ello recurren a todo tipo de tropelías y fraudes, financieros, judiciales, policiales, para-militares, de todo tipo.

En los últimos diez o veinte años de política internacional es difícil pensar en un gobierno en el mundo que lo haya hecho tan mal y durante tanto tiempo. Modestamente, sólo se me ocurren países de la misma zona geopolítica (América Latina) que Venezuela, México y Brasil; Perú, Honduras y Paraguay también serían casos agudos de crisis política, pero de alguna forma allí sus coyunturas encontraron una salida airosa, no son países que no sufran periódicos terremotos políticos (ahora el matrimonio ex-presidencial de los Humala en Perú se enfrenta a acusaciones de corrupción; Honduras se está hundiendo en el tráfico de drogas que envuelve a toda América Latina; y en Paraguay la violencia política tampoco ha cesado como se pudo apreciar el pasado 1 de abril). México y Brasil son, en cambio, casos singulares, en mi opinión, que no se pueden poner al mismo nivel que Venezuela. Es verdad que en México la élite política (sus dirigentes políticos) está tan corrompida como la de Venezuela (con muy destacables excepciones: vean sino el reguero de asesinatos de políticos, mayormente alcaldes, que no se pliegan a las demandas de los jefes de la droga); pero a pesar de ser México un país tocado por la corrupción a diferentes niveles, a pesar de tener una élite política (y la destaco por encima de cualquier otra dirigencia) corrompida, es un país que "milagrosamente" logra sostenerse medianamente saludable a otros niveles de responsabilidad (ya he mencionado a los alcaldes), académicos, empresarios que soslayan como pueden las redes de corrupción, partidos o fracciones políticas que no le hacen el juego a los del otro bando corrompido (y que pueden llegar a dirigir ayuntamientos, gobernaciones y Estados), el propio ejército que parece que es más resistente a dejarse comprar por el narcotráfico (y encabeza la lucha contra el mismo). En fin, que en México, con todo lo que podamos criticar, que es mucho, la situación social, política y humanitaria no llega a ser tan desesperada y alarmante como en Venezuela. Y en cuanto a Brasil, con toda claridad y con toda honestidad, es un país que lentamente se va recomponiendo, sufre una polarización social y política, pero las instituciones se mantienen medianamente a salvo de ella, no se ve en las calles ajustes de cuentas o la instrumentalización revanchista de las instituciones; el país tiene sus propios problemas internos de desarrollo, justicia social y crecimiento, pero los va resolviendo por sí mismo, como hacen todos los países del mundo.

Entonces, qué pasa en Venezuela. Que se ha llegado a tal extremo de polarización social y política, de instrumentalización revanchista de las instituciones, de crisis económica y humanitaria, que la situación del régimen del chavismo y del madurismo, su posición en el mundo, ya es simplemente insostenible, más allá de los acuerdos internacionales políticos y económicos a los que haya llegado.

Venezuela no es el único país que ha pasado por una situación así, históricamente, en la edad contemporánea, tanto en la historia reciente como pasada; incluso Venezuela ha pasado en su historia por situaciones parecidas (y la forma en que se resolvieron no fue precisamente de buen augurio para el gobierno de Maduro).

Algo muy parecido a lo que le pasa ahora al gobierno de Maduro fue lo que pasó el de Bashar al-Assad en Siria entre 2011 y 2012. Pero la resolución de la crisis en Siria no fue nada parecida a la de Venezuela. Sin considerarme "assadista", al-Assad impulsó una serie de cambios políticos y legales que se parecen muy poco a los impulsados por Maduro. Para empezar al-Assad organizó una gran coalición contra la agresión extranjera de Al Qaeda (como brazo terrorista), Turquía y Arabia Saudí, al-Assad levantó (abrogó) una legislación que se consideraba de "estado de excepción", y reunió en torno suyo a políticos e intelectuales que le habían criticado, dándoles incluso responsabilidades gubernamentales. En la cuestión siria estaba claro cual era el enemigo y a que nos enfrentábamos.

Maduro lleva más de un año gobernando en "estado de excepción", que le da pie para que él y sus fuerzas represivas hagan lo que quieran. Ha enemistado a muchos antiguos amigos, ha engordado las filas del chavismo "crítico" o disidente. Ha llevado a la población civil a un enfrentamiento que no tiene parangón en la historia de Venezuela, ni siquiera en un país como Venezuela con su particular historia de guerras civiles, ha eliminado cualquier tipo de control democrático sobre su gobierno y se ha arrogado prácticamente todo el poder institucional del país (lo que ahora justificaría la nueva Constitución que se aprobara); ha convertido al país en un gran tinglado económica donde se compran y venden voluntades, se maneja el precio del dinero según la voluntad del gobierno, se ha reducido la producción del país a niveles casi irrisorios, por eso nadie se cree lo de los "motores de la producción", ha vendido el país, en una palabra, y ahora, quienes se lo han comprado, que son China, Rusia, Cuba, Irán, y también EE. UU. (que tiene a empresas metidas en el "motor minero" y es de los pocos países que le compra petróleo), ya no son suficientes para seguir manteniendo su régimen, ni económicamente ni ideológicamente son suficientes para mantener el emporio del poder chavista; y no será porque no se desvela en comprar voluntades en medio mundo, especialmente en América Latina (de ahí que busque refugio diplomático en el grupo de países del Caribe), pero no es suficiente.

Todo se arreglaría rebajando la represión, encarando un franco diálogo de reconciliación nacional; en cambio, el régimen optó por lo que su "loquero" (Jorge Rodríguez) llamó la terapia de electrochoque (que me dicen de la comparación: terapia de electrochoque, terapia de choque, ¿no suena a lo que pasó en Europa del Este cuando se acabó todo? Cuántos intereses oscuros estarán por aquí danzando). Y la terapia de electrochoque o de choque le va a salir por los dos ojos de la cara al país. Si el gobierno de Maduro hubiera de verdad ido al diálogo, ido a las elecciones, respetando los calendarios legales, pero yendo de verdad a elecciones, con transparencia y claridad, todo el sufrimiento que está pasando Venezuela se podía haber evitado, al menos ahora se estarían poniendo las bases para revertir la situación. Pero no, Maduro, su propagada, sus televisiones, los grupos de poder que campan alrededor de su gobierno quisieron otra cosa, y van a hacer que esta lección no se les olvide a los venezolanos en mucho tiempo.

Como decía antes, en el caso de Siria teníamos claro cual era el enfrentamiento (no digo nada de Libia porque creo que estaba clarísimo, excepto para los chavistas que apoyaban y siguen apoyando al gobierno de Venezuela como Santiago Alba Rico, Atilio Borón o Ernesto Laclau); en el caso de Ucrania también, a pesar de todo lo que podamos decir de los tejemanes del ex-presidente Yanukovich (de los que se podía decir muchas cosas), estaba claro que se quería hacer pasar por el aro de la Unión Europea, aprovechando unas protestas legítimas, pasando por encima de carros y carretas, provocando por extensión un conflicto social, político y cultural entre el Este y el Oeste del país, y llevando al poder a grupos discreta o abiertamente fascistas (como Svoboda o Sector Derecho). Pero, aquí, en Venezuela, ¿dónde está el conflicto?, ¿entre ricos y pobres? Si el gobierno ha conseguido empobrecer a todo el mundo. ¿Entre élites y masas? Si el gobierno se ha convertido en la principal élite acaparadora y monopolista del país. ¿Entre religiones, entre orígenes sociales? ¿Acaso vemos a los habitantes de los famosos "ranchos" (chabolas) contra los que viven en urbanizaciones de lujo? No, vemos a todo el mundo, pero especialmente a vecinos de barrios populares, ir a enfrentarse al centro de la ciudad con la policía, encararse a los chavistas enriquecidos de forma injustificada, y les vemos hacer frente a los famosos "colectivos" que pueden proceder de barrios populares o no, que actúan de consuno acuerdo con la guardia bolivariana de forma indiscriminada.

En Venezuela no hay divisiones mayores, importantes, por motivos culturales, sociales, políticos, más allá de que unos y otros hayan tenido mejor o peor suerte, hayan adquirido un patrimonio por su trabajo o herencia. El chavismo hizo una gran labor en la redistribución de la riqueza y la justicia social, de acuerdo, pero también generó una clientela que se comió el patrimonio, oportunistas que se dedicaron a vivir del cuento y, en definitiva, corrupción, y todo eso había que corregirlo cuando no combatirlo. Es verdad que Chávez era muy grande, y era capaz de manejar todas esas contradicciones, con sus más y sus menos, pero era capaz de manejarlas; pero Maduro no se ha dedicado a manejarlas, se ha dedicado a aplazarlas, cuando no a dejar que camparan a sus anchas y crecieran.

La convocatoria de la Asamblea Constituyente no ofrece ninguna solución realista y viable a todos los problemas que atraviesa Venezuela, más bien es la constatación de que el gobierno de Maduro es incapaz de atajarlos, corregirlos y remediarlos.

¿De manera que, Maduro para cuando se va? ¿Va a esperar a poner a un sustituto o una sustituta como ha puesto a los jueces express del Tribunal Supremo, como ha convocado una Asamblea Constituyente a la medida de sus intereses, como ha desautorizado y repudiado a la fiscal general, como pretende realizar unas elecciones absolutamente fraudulentas para alcaldes y gobernadores después de que salga adelante su engendro Constituyente?

La situación política de Maduro y su gobierno es absolutamente inviable, y de quienes intenten sucederle en esa situación también.




Por la memoria, la dignidad y el honor de todos los venezolanos que han dado su vida en las calles para tener un país mejor libre completamente de la tiranía y de los sueños dictatoriales de nadie.